El gobierno atribuye la falta de una mayor baja del riesgo país a la incertidumbre política y a la desconfianza de “los mercados” sobre la continuidad del rumbo económico más allá del 2027.
El gobierno atribuye la falta de una mayor baja del riesgo país a la incertidumbre política y a la desconfianza de «los mercados» sobre la continuidad del rumbo económico más allá del 2027. En ese sentido, trasciende que entre los grandes actores de la economía se intensifican las preocupaciones por las consecuencias del actual modelo y sus posibles efectos electorales.
Hay una idea clara: mientras más disciplinadas estén la sociedad y la oposición, más bajo tenderá a estar el riesgo país. Por el contrario, mientras más protestas y resistencias haya hacia las actuales políticas, mayor será el riesgo país.
El establishment aprueba los trazos generales del actual rumbo económico, y demanda su continuidad después de las próximas elecciones. Se refería a que no pensaba implementar medidas distributivas con fines electorales.
En este marco, la ciudadanía deberá elegir entre dos modelos.