La Ciudad impulsa una emergencia hídrica y climática por 12 meses

El proyecto enviado a la Legislatura prevé reasignar partidas, utilizar fondos de AUSA y habilitar subsidios y créditos para reparar inmuebles y vehículos afectados por fenómenos meteorológicos severos.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentó en la Legislatura un proyecto para declarar la emergencia hídrica y climática durante un año, ante posibles efectos del fenómeno de El Niño. El período comenzaría desde la entrada en vigencia de la ley, si la iniciativa es aprobada, y alcanzaría al Ejecutivo, la Legislatura, el Poder Judicial, las comunas, los organismos descentralizados y las empresas con participación estatal mayoritaria.

La propuesta permitiría establecer un régimen especial de subsidios para personas y entidades que sufran daños directos en inmuebles ubicados en la Ciudad o en vehículos radicados en el distrito. La asistencia incluiría perjuicios provocados por vientos intensos, granizo, actividad eléctrica y caída de árboles, ramas, objetos o estructuras. Los episodios comprendidos deberán ser determinados mediante una decisión fundada en informes técnicos.

El subsidio sería un aporte no reintegrable, otorgado por única vez, aunque el proyecto no fija montos. La autoridad de aplicación definiría los importes, las condiciones de acceso, la forma de pago y las incompatibilidades, considerando la magnitud del daño acreditado y la vulnerabilidad económica del solicitante. Además, el Banco Ciudad podría ofrecer créditos a tasa preferencial para personas, consorcios de propiedad horizontal y comercios afectados, destinados a reparar inmuebles o reparar y reponer vehículos. La iniciativa tampoco establece tasas ni plazos de devolución.

En materia financiera, el texto autoriza al Ejecutivo, mediante el Ministerio de Hacienda y Finanzas, a readecuar partidas, transferir determinados recursos con asignación específica a Rentas Generales e incorporar mayores ingresos al presupuesto vigente. El objetivo es contar con fondos para obras, mantenimiento, equipamiento y prevención desde 2026, sin esperar el presupuesto del año siguiente. Durante la emergencia, Autopistas Urbanas S.A. podría destinar ingresos netos de la concesión a obras de infraestructura o transferirlos a Rentas Generales para mitigar efectos climáticos, luego de atender sus obligaciones operativas habituales.

El proyecto también contempla cambios transitorios en horarios y lugares de trabajo, además de la reasignación de personal entre áreas, sin afectar la situación de revista ni la remuneración de los empleados. El plan preventivo mencionado en el mensaje que acompaña la iniciativa abarca las 15 comunas y cuenta con 177 puntos para monitoreo y despliegue territorial, incluidos pasos bajo nivel, estaciones de bombeo y desagües.

Los fundamentos citan informes del Servicio Meteorológico Nacional y de la Organización Meteorológica Mundial sobre modificaciones en los patrones de precipitación y un mayor riesgo de eventos extremos, aunque aclaran que esos datos no permiten anticipar la fecha ni la magnitud de los fenómenos. El Gobierno porteño prevé reforzar bombas y grupos electrógenos, mejorar las comunicaciones y profundizar la limpieza de sumideros y conductos. En paralelo, el proyecto de Presupuesto 2027 propone aumentar del 0,7% al 0,9% la participación del gasto destinado a obras hídricas.

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