El descenso de los nacimientos combina mayor autonomía reproductiva con barreras económicas, laborales, habitacionales y de cuidado que pueden demorar o impedir proyectos familiares.
Las decisiones sobre la maternidad y la paternidad atraviesan un cambio sostenido: hay menos nacimientos, los embarazos adolescentes disminuyen y muchas personas eligen tener hijos a edades más avanzadas. El fenómeno responde a factores culturales, educativos, laborales y económicos, y no implica necesariamente que haya desaparecido el deseo de formar una familia.
En Córdoba, los nacimientos de madres menores de 19 años pasaron de 5.832 en 2018 a 2.281 en 2025, según un informe del Ministerio de Salud provincial. La fecundidad de ese grupo acumuló una reducción del 39%, con entre 1.400 y 1.600 nacimientos menos por año frente a los niveles de la década anterior. De acuerdo con los datos oficiales, esa caída explica más del 30% de la reducción general de los nacimientos en la provincia.
La tasa de fecundidad adolescente, que mide los nacimientos cada mil mujeres de entre 15 y 19 años, bajó en Córdoba de 8,8 en 2024 a 7,8 en 2025, una disminución interanual del 11,36%. A nivel nacional, descendió un 71% entre 2014 y 2024 y un 15% entre 2023 y 2024. Expertas consultadas señalaron que la tendencia se vincula con las políticas de salud sexual y reproductiva, la Educación Sexual Integral, las consejerías y el acceso a métodos anticonceptivos de larga duración, aunque advirtieron que no puede atribuirse a una sola política.
El Ministerio de Salud provincial indicó que el implante subdérmico representa alrededor de siete de cada diez elecciones de anticoncepción inmediata entre adolescentes después de un evento obstétrico. En las maternidades provinciales, nueve de cada diez adolescentes atendidas acceden a un método de larga duración. Desde 2024 se adquirieron 46 mil implantes y durante 2026 se distribuyeron 10 mil; el informe oficial registra 38.500 colocados, cerca del 80% de ellos en municipios.
La postergación también está relacionada con la búsqueda de estabilidad económica, una vivienda, la finalización de los estudios, el desarrollo profesional o la consolidación de una pareja. Yael Braunsteni, ginecóloga especialista en medicina reproductiva, explicó que el deseo de tener hijos y el momento en que ese proyecto se concreta no siempre coinciden, y remarcó que la edad es un factor biológico que debe considerarse en la planificación reproductiva.
El estudio “Deseos reproductivos en la encrucijada”, elaborado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas en Argentina, mostró que el 62% de quienes no tuvieron la cantidad de hijos que deseaban mencionó barreras materiales y de cuidado. Además, el 18% de las mujeres en esa situación señaló que el bajo involucramiento de su pareja en las tareas domésticas y de cuidado influyó en la decisión. El informe también registró que el 68% de los varones considera importante la paternidad para alcanzar una vida plena, mientras que el 54% todavía no tiene la cantidad de hijos que desearía.