La decisión fue adoptada por unanimidad por la Justicia Deportiva y coincidió con la suspensión de una medida cautelar que le permitía competir para Osasco.
Tifanny Abreu quedó impedida de disputar partidos de las competiciones organizadas por la Confederación Brasileña de Vóley (CBV), luego de que la Justicia Deportiva resolviera por unanimidad que no es elegible para participar. En paralelo, el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro (TJRJ) suspendió la medida cautelar de primera instancia que la autorizaba a jugar para Osasco.
La jugadora, de 41 años, comenzó su carrera profesional en 2007 con Foz do Iguaçu, cuando todavía utilizaba el nombre Rodrigo Abreu. Luego pasó por clubes de Portugal, España, Francia y Bélgica. En 2012 inició su transición de género, mientras competía en Europa, y regresó a la actividad en 2017 con Golem Volley Palmi, de Italia, habilitada para jugar torneos femeninos según las reglas vigentes en ese momento.
Abreu sostuvo en sus redes sociales que las resoluciones afectan su carrera y los derechos de inclusión. Además, anticipó que solicitará una reevaluación ante el TJRJ y que recurrirá a todas las instancias de la Justicia ordinaria. La deportista espera una definición que le permita jugar este sábado para Osasco frente a Mackenzie, por la Superliga femenina.
Osasco expresó su respaldo a la atleta y su departamento jurídico trabaja junto con el abogado de Abreu. En un comunicado, la CBV afirmó que cumplió la decisión anterior mientras estuvo vigente y que continuará acatando las disposiciones del Poder Judicial y de la Justicia Deportiva. También señaló que su Política de Elegibilidad se aplica por igual a todas las atletas y que está alineada con los criterios del Comité Olímpico Internacional y de la Federación Internacional de Voleibol.
La jugadora ya había enfrentado demoras administrativas y bloqueos burocráticos ante el Comité de Elegibilidad de Género de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB), situación que le impidió disputar torneos como el Mundial de Clubes. El caso se suma al debate internacional sobre la participación de atletas trans: en 2022, la nadadora estadounidense Lia Thomas se convirtió en la primera mujer abiertamente transgénero en ganar un campeonato nacional de natación de la División I de la NCAA, pero luego World Aquatics prohibió competir en la categoría femenina a mujeres trans que hubieran atravesado la pubertad masculina. En junio de 2024, el Tribunal de Arbitraje Deportivo desestimó la apelación de Thomas.