Balotaje en Brasil: qué proponen Lula da Silva y Flávio Bolsonaro para gobernar en 2026

Los candidatos que disputan la segunda vuelta del 25 de octubre presentan diferencias en economía, seguridad, salud, educación, ambiente y el papel del Estado.

Luiz Inácio Lula da Silva busca la reelección con un programa basado en la inversión pública, la reducción de las desigualdades y el fortalecimiento de los servicios estatales. Flávio Bolsonaro, senador del Partido Liberal (PL), plantea reducir el tamaño de la Administración federal, bajar impuestos, ampliar la participación privada y aplicar una política de seguridad más severa.

En materia económica, Lula propone continuar con la reindustrialización, impulsar la innovación y desarrollar infraestructura y tecnología, dentro del marco de reglas fiscales vigente. También plantea eximir del impuesto a la renta a quienes perciben hasta 5.000 reales mensuales y aumentar la participación tributaria de los sectores de mayores ingresos. Bolsonaro propone el llamado Tesouraço, que contempla eliminar al menos diez ministerios, reducir cargos políticos y revisar gastos administrativos para generar un ahorro que permita reducir impuestos al consumo, la producción y las inversiones.

Las plataformas también difieren en seguridad y servicios públicos. Lula busca coordinar a las policías y los organismos de inteligencia mediante el Sistema Único de Seguridad Pública, incorporar tecnología, reforzar la infraestructura policial y extender las cámaras en los uniformes. Bolsonaro propone declarar organizaciones narcoterroristas al PCC, el Comando Vermelho y las milicias, bloquear sus activos, reducir de 18 a 16 años la edad de responsabilidad penal en determinados casos, construir cinco cárceles federales de máxima seguridad y crear medio millón de plazas penitenciarias en cuatro años.

Para la salud, Lula plantea ampliar la cobertura del Sistema Único de Salud, facilitar el acceso a especialistas, extender la telemedicina y fortalecer la producción nacional de medicamentos, vacunas y equipos. Bolsonaro propone digitalizar trámites mediante la asistente virtual ClarIA y aprovechar la capacidad disponible de hospitales privados a través del plan Brasil sem Fila. En educación, Lula impulsa universidades públicas, Institutos Federales, formación técnica, conectividad y el programa Pé-de-Meia; Bolsonaro propone vouchers cuando no haya vacantes públicas, extenderlos a guarderías, ampliar las escuelas cívico-militares y aplicar el método fónico de alfabetización.

En ambiente y energía, Lula plantea alcanzar la deforestación cero para 2030, reducir las emisiones y desarrollar industrias vinculadas con la economía verde, aunque también propone aprovechar reservas de petróleo, minerales críticos y tierras raras. Bolsonaro incluye el mercado de carbono, la bioeconomía y los pagos por servicios ambientales, junto con una mayor explotación de petróleo y gas y el procesamiento de minerales críticos dentro de Brasil. En infraestructura, Lula prioriza la inversión pública y la política industrial, mientras que Bolsonaro propone obras en carreteras, ferrocarriles, puertos, aeropuertos e hidrovías, además de privatizaciones y mayor participación privada.

La disputa también abarca la administración pública y las políticas sociales. Lula busca fortalecer la planificación estatal, la participación ciudadana, la transparencia presupuestaria y programas como Bolsa Familia, el Sistema Único de Asistencia Social y Novo Desenrola Brasil. Bolsonaro propone descentralizar decisiones y recursos hacia estados y municipios, limitar el tamaño de la Administración federal y avanzar en una reforma administrativa. Para las mujeres, su programa Brasil por Elas prioriza la capacitación, el empleo, el crédito, la vivienda, los canales de denuncia y los espacios de acogida.

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