El equipo dirigido por Ponzio volvió a ganar, tuvo a Correa como una de sus principales figuras y marcó mediante un cabezazo de Rivero, quien reemplazó al suspendido MQ.
River consiguió otro triunfo ante Racing en el Monumental, aunque volvió a atravesar momentos de sufrimiento. La victoria tuvo como protagonistas ofensivos a Correa y Rivero, autor del único gol de cabeza del equipo en el Clausura.
El arquero respondió ante un zurdazo cruzado de Zaracho y un remate de Lodico, aunque también tuvo algunos errores: rechazó afuera del área una pelota que terminó en lateral y se le escapó un centro de Conechny.
Rivero marcó con un excelente frentazo, después de imponerse en el salto a Escudero. En defensa interceptó varios centros, ganó duelos y controló a Maravilla Martínez en los envíos frontales y las pelotas paradas. El equipo también contó con un jugador que bloqueó un derechazo del delantero dentro del área.
Correa volvió a ser decisivo. Generó peligro con un zurdazo que tapó Cambeses, participó en conexiones fluidas y recibió una asistencia de centro pasado con comba hacia adentro. Además, tuvo un mano a mano que el arquero de Racing desvió al palo izquierdo. Un gol suyo había puesto el 2-0, pero fue anulado por fuera de juego.
Moreno solo permaneció 16 minutos en cancha: se lesionó luego de dar un pase de derecha forzado e impreciso y quedó descartado para el superclásico. En su lugar ingresó un futbolista que tuvo una mejor actuación en la distribución que en la marca, en su primer partido con Ponzio.
Durante el segundo tiempo hubo varios cambios. Uno de ellos ingresó a los 12 minutos por Galván como volante derecho en un 4-4-2 y aportó dinámica, aunque perdió varias pelotas en ataque. Otro reemplazó a Beltrán en ese momento y protagonizó un pase demasiado largo para Correa en una contra clara. Almada salió a los 47 minutos y su reemplazante casi no intervino.