El ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió sobre posibles enfrentamientos el 31 de octubre. El primer ministro, Sébastien Lecornu, prepara medidas para responder a los reclamos sociales.
El Gobierno francés se prepara para una nueva jornada de movilizaciones el próximo sábado, 31 de octubre, en un contexto marcado por varias semanas de protestas y episodios de violencia. Laurent Nuñez, ministro del Interior, respondió afirmativamente cuando le preguntaron si esperaba nuevos disturbios durante las manifestaciones.
Las restricciones de circulación nocturna aplicadas en distintas localidades podrían continuar como medida preventiva frente a posibles saqueos y actos de vandalismo. Las autoridades también mantienen limitaciones para algunas manifestaciones y acciones destinadas a proteger centros urbanos, comercios y edificios públicos.
Los reclamos comenzaron en torno de la educación y el acceso a la universidad, pero luego incorporaron cuestionamientos por el aumento del costo de vida y el deterioro de los servicios públicos. En las movilizaciones participan estudiantes, sindicatos y sectores vinculados al movimiento de los chalecos amarillos.
Durante una visita a Marsella, una de las ciudades afectadas por los incidentes, Emmanuel Macron sostuvo que el Ejecutivo debe responder a las demandas de los manifestantes. El presidente anunció que Sébastien Lecornu presentará medidas para intentar reducir el malestar y abrir una instancia de diálogo. También destacó la tarea de las fuerzas de seguridad, cuestionó el papel de las redes sociales en la organización de los hechos violentos y afirmó que “las redes sociales dañan la democracia”.
Macron descartó por el momento declarar el estado de emergencia. Para las manifestaciones del último sábado, las autoridades habían desplegado 70.000 policías y efectivos de seguridad en todo el país. Nuñez afirmó que el operativo evitó que se repitieran los episodios de violencia de jornadas anteriores, aunque hubo incidentes en París, Marsella y Lyon, y 1.435 personas fueron detenidas. El ministro también alertó sobre posibles enfrentamientos entre grupos organizados de extrema derecha y activistas de extrema izquierda.