La plataforma eléctrica de cuarta generación combinará nuevas baterías, motores con menos componentes y una arquitectura digital más potente. La compañía también prevé reducir los tiempos de desarrollo y modificar sus procesos industriales.
General Motors desarrolla una plataforma eléctrica de cuarta generación destinada a vehículos de mayor volumen comercial. La propuesta apunta a mejorar la eficiencia, reducir los costos de fabricación y sumar funciones digitales que puedan actualizarse mediante software.
Según las proyecciones de la automotriz, los futuros modelos recorrerán aproximadamente un 20% más de distancia por cada kWh consumido frente a los vehículos eléctricos que comercializa actualmente. El resultado no dependerá necesariamente de baterías más grandes, sino de una combinación de mejoras aerodinámicas, menor peso, motores más eficientes y un mejor aprovechamiento del espacio.
La nueva arquitectura utilizará baterías ricas en litio y manganeso (LMR). General Motors sostiene que esas celdas podrían alcanzar una densidad energética 33% superior a la de las baterías de litio-ferrofosfato (LFP). La producción estará a cargo de Ultium Cells, la sociedad que la automotriz comparte con LG Energy Solution, en su planta de Spring Hill, Tennessee, Estados Unidos. Durante el desarrollo se analizaron más de 300.000 configuraciones de celdas mediante herramientas de simulación.
Los motores eléctricos de próxima generación tendrán 40% menos componentes, una modificación que busca reducir el peso y la complejidad industrial, además de liberar espacio dentro de los vehículos. La arquitectura electrónica, en tanto, tendrá una capacidad de procesamiento de hasta 40 veces la de los modelos eléctricos actuales y contará con 30% menos cableado. Esto permitirá incorporar nuevas prestaciones de manera remota y mejorar servicios como OnStar y el sistema de asistencia a la conducción Super Cruise.
La compañía también cambiará su método de desarrollo: los equipos de diseño, ingeniería y producción trabajarán en forma simultánea desde el inicio de cada proyecto. General Motors estima que las simulaciones digitales podrían recortar hasta 50% los tiempos tradicionales, que en algunos casos llegan a cinco años. En las fábricas, la plataforma de inteligencia industrial PlantBrAIn ya permitió, según la empresa, acelerar 30% el ensamblaje de paquetes de baterías y se utiliza en tareas de soldadura, pintura, fundición y estampado.
Además, los vehículos podrán comprobar automáticamente sus conexiones eléctricas durante el avance por la línea de montaje. General Motors busca trasladar estas tecnologías a modelos de producción para ofrecer autos eléctricos más eficientes, con menor complejidad y costos más competitivos.