La organización operaba desde tres unidades penitenciarias bonaerenses y engañaba a adultos mayores con falsos accidentes viales o pedidos urgentes para cambiar dólares.
Una investigación encabezada por el fiscal Mariano Moyano permitió desmantelar una red delictiva que funcionaba desde unidades penitenciarias de la provincia de Buenos Aires. Según la pesquisa, los internos realizaron más de 10.000 llamadas extorsivas dirigidas principalmente a adultos mayores y jubilados.
Los procedimientos fueron autorizados por la Justicia de Garantías y estuvieron a cargo de personal de la Delegación DDI. Se llevaron a cabo en la Unidad Penal N.° 1 de Olmos y en las Unidades N.° 15 y N.° 44 de Batán.
Durante los operativos detuvieron a Franco Miguel, Jonathan Villalba y Alejandro Rosales, mientras que otras dos personas quedaron aprehendidas. Además, los investigadores secuestraron ocho teléfonos celulares, troqueles de tarjetas SIM y cuadernos con anotaciones.
La organización utilizaba dos modalidades principales. En una, un integrante se presentaba como jefe policial y afirmaba que un familiar de la víctima había protagonizado un accidente en el que atropelló a una mujer embarazada; luego reclamaba una fianza inmediata. En la otra, los delincuentes simulaban ser hijos o sobrinos que necesitaban cambiar dólares antes de un supuesto anuncio presidencial.
Los informes técnicos solicitados a las compañías telefónicas establecieron que desde el Penal de Olmos se hicieron 5.058 comunicaciones entre el 4 de junio y el 8 de julio. Después, entre el 4 de agosto y el 8 de octubre, se registraron otras 5.283 llamadas, lo que elevó el total a 10.341 intentos extorsivos en cuatro meses. En los audios incorporados a la causa se escucha cómo los sospechosos apelaban a llantos, falsas identidades y presiones para obtener dinero o información.
Ante las pruebas reunidas, Moyano pidió revisar los permisos vigentes y prohibir el uso de dispositivos móviles por parte de los internos del Servicio Penitenciario Bonaerense, con el objetivo de impedir la planificación y ejecución de estafas, defraudaciones informáticas, extorsiones, coacciones y robos agravados desde las cárceles.