La reelección de Lula golpeó a los mercados y dividió al empresariado brasileño

La Bolsa de San Pablo cayó 13,88% y el dólar subió 8,21% frente al real tras las elecciones del domingo 25 de octubre. El resultado también abrió dudas sobre el financiamiento, las inversiones y la competitividad comercial con la Argentina.

El triunfo electoral de Luiz Inácio Lula da Silva generó respuestas diferentes entre las empresas y las organizaciones del agronegocio brasileño. Mientras algunos sectores que habían respaldado a Flávio Bolsonaro reclamaron equilibrio fiscal, menor presión tributaria y tasas más bajas, otras entidades felicitaron al mandatario y ofrecieron colaborar con su próxima gestión.

La primera reacción se produjo en los mercados financieros. La Bolsa de San Pablo suspendió sus operaciones durante 30 minutos luego de que el Ibovespa registrara una caída del 10%, y finalmente cerró con una baja del 13,88%. En la misma jornada, el dólar avanzó un 8,21% frente al real. La incertidumbre estuvo vinculada principalmente con el rumbo de la política fiscal del cuarto mandato de Lula, que comenzará en enero de 2027.

La depreciación de la moneda tendrá efectos distintos según la estructura de cada compañía. Las exportadoras pueden obtener más reales por los dólares de sus ventas externas, mientras que las firmas endeudadas enfrentarán mayores costos de financiamiento. Un informe de BTG Pactual ubicó entre las posibles beneficiarias a SLC Agrícola, 3tentos, São Martinho y Suzano, vinculadas con granos, biodiésel, azúcar, etanol y celulosa. El banco también señaló que el nivel de deuda y la evolución de las tasas serán determinantes.

Dentro del sector rural, Tirso Meirelles, presidente de la Federación de Agricultura y Ganadería del Estado de San Pablo (Faesp), pidió equilibrio fiscal, reducción de la presión tributaria y menores intereses. Desde Mato Grosso, el titular de Aprosoja, Lucas Costa Beber, sostuvo que el resultado debía respetarse y reclamó recuperar la confianza de los inversores, mejorar la competitividad e impulsar la transformación de granos en etanol, biodiésel y combustible sostenible de aviación. CropLife Brasil y la Asociación Brasileña del Agronegocio (Abag), en cambio, expresaron una disposición de cooperación y reclamaron estabilidad regulatoria, infraestructura, logística, financiamiento y seguros agrícolas.

El crédito aparece como una de las principales inquietudes empresarias. El Plan Safra dispone de 525.100 millones de reales para la campaña 2026/27, pero las entidades agropecuarias estiman que las necesidades anuales superan el billón de reales. Además, el Tesoro brasileño canceló las subastas de deuda pública previstas para el lunes, en un contexto de condiciones financieras más costosas.

La evolución del real también puede afectar a las empresas argentinas. Entre enero y septiembre, la Argentina exportó a Brasil por u$s9.778 millones e importó por u$s11.993 millones, con un déficit de u$s2.215 millones, según datos del Indec. Una moneda brasileña más débil favorece a sus exportadores y puede reducir la competitividad de productos argentinos, especialmente en los sectores automotriz, alimenticio y siderúrgico. A la vez, un menor consumo y una desaceleración de la producción en Brasil podrían afectar la demanda de bienes provenientes de la Argentina.

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