La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva provocó una depreciación del 11% del real y reforzó la competitividad exportadora brasileña.
Los futuros de la soja registraron bajas de hasta el 2,3% tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, en un contexto marcado por la expectativa de un aumento de las exportaciones brasileñas hacia China.
El real se depreció un 11% luego del resultado electoral, que sorprendió a inversores que esperaban el triunfo del candidato de la derecha, Flávio Bolsonaro. El movimiento cambiario fortaleció la competitividad del agro brasileño y presionó a la baja las cotizaciones internacionales.
Brasil es el principal exportador mundial de soja, azúcar, café y algodón. La devaluación elevó en u$s1 por bushel el valor local de la soja y amortiguó la caída de los precios en Sudamérica durante el año. A la vez, el abaratamiento de los cargamentos brasileños para los compradores internacionales podría impulsar ventas desde los campos hacia los puertos.
La analista de No Bull Ag, Susan Stroud, advirtió que ese escenario representaría un “doble golpe para las exportaciones estadounidenses”. Brasil alcanzó casi el 80% de las importaciones de soja de China durante los primeros nueve meses del año, pese al acuerdo comercial vigente entre Beijing y Estados Unidos, el segundo proveedor global.
En los mercados también se sostiene que el enfoque de Lula hacia una relación bilateral pragmática con China podría ampliar el predominio brasileño. En paralelo, la relación comercial entre Brasil y Estados Unidos atraviesa un período de incertidumbre: en julio, Trump impuso a Brasil un arancel del 25%, con excepciones para determinados cultivos, como el café, pero aplicado a productos como el azúcar.
El resto de las materias primas agrícolas también operó en baja: el azúcar retrocedió más de un 5%, su mayor caída intradía desde mayo, y el café arábica llegó a perder un 4,1%. Carlos Mera, de Rabobank, advirtió que Estados Unidos puede imponer medidas contra países que considera enemigos.