Ana Reyes ordenó suspender las intervenciones irreversibles en East Potomac Golf Links y estableció un aviso previo de diez días hábiles para cualquier obra de ese tipo.
La jueza federal Ana Reyes prohibió hasta nuevo aviso la tala o el daño de nuevos árboles en East Potomac Golf Links, un campo de golf público de Washington que forma parte de un plan de renovación impulsado por Donald Trump.
La magistrada también dispuso que el Gobierno informe por escrito con diez días hábiles de anticipación cualquier intervención que pueda producir modificaciones irreversibles en el predio mientras continúe el litigio.
La resolución se produjo luego de que organizaciones ambientalistas denunciaran la tala de alrededor de 500 árboles y advirtieran que el proyecto contemplaba eliminar cientos más. Los trabajos iniciales habían avanzado pese a una demanda de defensores del medioambiente y a la oposición de golfistas locales.
Trump sostuvo que el complejo cerrará el 15 de noviembre para iniciar la renovación y anunció que apelará la decisión. En un mensaje publicado en Truth Social, cuestionó la autoridad de Reyes y afirmó: “La jueza no tiene absolutamente ningún derecho a detener este proyecto tan importante y hermoso”.
El Gobierno argumentó ante la Justicia que todavía no había un proyecto definitivo acordado, aunque Trump había anunciado que en noviembre comenzaría la construcción de un campo de 18 hoyos. East Potomac Golf Links tiene aproximadamente un siglo de antigüedad y ofrece tarifas accesibles; el presidente pretende transformarlo en una instalación preparada para torneos de alto nivel.