El efectivo fue apartado del servicio y quedó bajo investigación judicial. El Ministerio de Seguridad porteño calificó el episodio como “injustificable”.
Manchita, una perra callejera que solía refugiarse en la Comisaría Comunal 10 de Floresta, murió de un disparo efectuado por un policía de la Ciudad dentro de la dependencia. El agente fue apartado del servicio y enfrenta una causa penal.
Según habitantes de la zona, el animal acostumbraba ingresar a la comisaría para protegerse del frío. La muerte provocó indignación entre vecinos y organizaciones dedicadas a la protección animal.
La denuncia comenzó a difundirse en redes sociales a través de la cuenta Mascotas Floresta, que compartió fotografías de Manchita y pidió la intervención de las autoridades. En una de las publicaciones se indicó que el hecho había ocurrido en la comisaría 43, antigua denominación de la seccional cuando dependía de la Policía Federal.
También se difundió un mensaje que señaló como presunto responsable a un integrante de la fuerza identificado como “Oficial matrícula 36048, Seco, Tomás”. Las circunstancias previas al disparo todavía no fueron establecidas públicamente.
Fuentes del Ministerio de Seguridad porteño señalaron que el policía sostuvo que utilizó su arma porque el animal había intentado morderlo. Desde la cartera calificaron el episodio como “injustificable”, confirmaron que el efectivo ya fue desvinculado del servicio y precisaron que la causa tramita en la fiscalía.
La investigación deberá determinar si la conducta del agente encuadra en la Ley 14.346, que contempla penas de 15 días a un año de prisión para actos de maltrato o crueldad animal, y establecer las circunstancias en las que utilizó su arma reglamentaria.