El presidente de Estudiantes habló el martes por la noche sobre el TAS, Marcos Rojo, un posible diálogo con Claudio Tapia y la llegada de inversión privada al fútbol.
Juan Sebastián Verón afirmó que Estudiantes no corre riesgo de disputar la final de la Copa Libertadores ante Palmeiras. Explicó que el club se asesoró con el abogado Ariel Reck por la situación de Marcos Rojo, presentó su posición y obtuvo un fallo favorable del TAS. La resolución definitiva todavía está pendiente, aunque el defensor quedó habilitado para jugar por decisión del tribunal.
El presidente de Estudiantes también se refirió a la actuación de los árbitros en el fútbol argentino. Consideró que el nivel es bueno, pero cuestionó la falta de criterios uniformes en jugadas similares y en las intervenciones del VAR. Como ejemplo, mencionó una mano dentro del área en la final ante Rosario Central, disputada en Santiago, y sostuvo que las explicaciones sobre la distancia, la intención y la amplitud no se aplican siempre de la misma manera.
En una entrevista de una hora con radio La Red, Verón señaló además que dirigentes de Lanús e Independiente Rivadavia se quejaron de los arbitrajes pese a ser personas afines al presidente de la AFA. A partir de esas situaciones, puso en duda la confianza que existe sobre el arbitraje y remarcó que cada fin de semana aparece una discusión vinculada con los jueces.
Consultado sobre la posibilidad de reunirse con Claudio Tapia, dijo que puede existir un canal de diálogo y que estaría dispuesto a sentarse a intercambiar opiniones sin tensión, aunque aclaró que piensa y vivió el fútbol de otra manera.
Sobre Rojo, Verón negó haberlo llamado personalmente para que regresara. Indicó que su nombre surgió en la secretaría técnica, que el club averiguó su situación y que el jugador tuvo un papel importante para destrabar su salida de Racing y facilitar su habilitación.
Verón sostuvo que no está nervioso por la final, aunque sí ansioso, y destacó que Estudiantes tiene historia en la Copa pero enfrentará a un equipo muy bueno. También defendió la llegada de inversión privada sin convertir a los clubes en sociedades anónimas deportivas: afirmó que la decisión debe quedar en manos de cada institución mediante una asamblea y que el objetivo de su propuesta para Estudiantes es apuntalar el fútbol y aumentar la competitividad.