El partido del domingo en la Bombonera reunirá a dos exjugadores que ya se habían cruzado en España, compartido una convocatoria de la Selección y sido protagonistas de la noche del gas pimienta.
Rodolfo Arruabarrena y Leonardo Ponzio volverán a encontrarse este domingo, esta vez en sus roles de entrenadores de Boca y River. El partido se disputará en la Bombonera, donde el equipo dirigido por el Vasco será local y el conducido por el León llegará como visitante.
Los separan siete años: Arruabarrena tiene 51 y Ponzio, 44. Antes de sus actuales cargos, se enfrentaron seis veces entre 2003 y 2006, cuando el argentino jugaba como lateral izquierdo del Villarreal y el santafesino era volante del Zaragoza. El balance favorece al Vasco, con tres victorias, dos empates y una derrota; Ponzio marcó un gol y Arruabarrena no convirtió.
Aquellos partidos reunieron a varios futbolistas destacados. En el Zaragoza también estaban David Villa, Gabriel Milito y Cani, mientras que el Villarreal contaba, entre otros, con Juan Pablo Sorin y Diego Forlán. En el último cruce de esa serie participó Juan Román Riquelme, compañero de Arruabarrena.
Ambos también coincidieron en la Selección argentina durante el comienzo del ciclo de Alfio Basile. Fueron convocados para el amistoso frente a España del 11 de octubre de 2006, en Murcia, que terminó 2-1 para el conjunto español. Ponzio permaneció en el banco y Arruabarrena disputó los 90 minutos junto a un Lionel Messi de 19 años.
Como entrenadores, se enfrentaron durante la etapa de Arruabarrena en Boca y la de Marcelo Gallardo en River, con Ponzio como uno de los referentes del plantel millonario. En esos cruces, el equipo del Vasco obtuvo dos triunfos, empató tres veces y perdió dos, aunque quedó eliminado ante River en las semifinales de la Copa Sudamericana 2014 y en los octavos de final de la Copa Libertadores 2015. En esa última serie ocurrió la noche del gas pimienta, un episodio que ambos recordaron tiempo después y que los tuvo como protagonistas desde lugares distintos.
El duelo del domingo puede servirle a Arruabarrena para encaminar el título y dejar atrás aquellas eliminaciones, mientras que Ponzio buscará afirmarse en un cargo que asumió hace menos tiempo: acumula siete partidos dirigidos, frente a las 15 temporadas de experiencia del Vasco como entrenador.