El fabricante analiza reemplazar componentes electrónicos y software, además de asociarse con una automotriz local para cumplir con las exigencias comerciales y regulatorias.
Chery, fabricante chino y propietario de las marcas OMODA y JAECOO, evalúa una estrategia para acceder al mercado estadounidense, donde los vehículos de origen chino enfrentan fuertes restricciones comerciales y tecnológicas.
La compañía considera desarrollar modelos sin hardware ni software procedentes de China. Charlie Zhang, vicepresidente del grupo automotor, sostuvo que existen posibilidades técnicas para adaptar los vehículos a las regulaciones de Estados Unidos y afirmó: “Desde el punto de vista técnico, sin duda podremos encontrar una solución libre de China en hardware y software”.
El plan también contempla una eventual asociación con fabricantes estadounidenses. Por ahora, no se informaron nombres de posibles socios ni se confirmaron negociaciones concretas. La alianza tampoco garantizaría por sí sola el acceso al mercado, ya que las normas alcanzan tanto a la tecnología utilizada como a los fabricantes vinculados con China o Rusia.
Estados Unidos aplica aranceles que pueden superar el 100% a los automóviles chinos. Además, una normativa aprobada en enero de 2025 por el Departamento de Comercio limita determinados sistemas de conectividad y conducción automatizada. Las restricciones sobre el software de origen chino o ruso comenzarán a regir para los modelos del año 2027, mientras que las vinculadas con el hardware se implementarán desde los modelos del año 2030.
Entre los componentes alcanzados figuran módulos de comunicación, sistemas telemáticos y tecnologías que conectan los vehículos con redes móviles o inalámbricas. La normativa también contempla autorizaciones específicas que pueden solicitarse al Gobierno estadounidense, por lo que Chery debería combinar fabricación, abastecimiento tecnológico y cumplimiento regulatorio.
Mientras estudia su desembarco en Estados Unidos, la empresa proyecta comenzar sus operaciones comerciales en Canadá a principios de 2027. El cronograma original ubicaba el inicio de las ventas en el último trimestre de 2026, pero fue modificado. Desde marzo de 2026, Canadá permite el ingreso de hasta 49.000 vehículos eléctricos fabricados en China por año con un arancel del 6,1%, frente al gravamen del 100% aplicado anteriormente.
Chery exportó 1.344.020 vehículos durante 2025, un 17,4% más que el año anterior, según las cifras difundidas por el fabricante. La compañía no anunció una fecha de lanzamiento, modelos específicos ni inversiones confirmadas para producir en Estados Unidos.