El titular de la Cámara alta brasileña busca apoyo de la derecha para continuar en el cargo en 2027 y propone frenar los pedidos de juicio político contra jueces del Supremo Tribunal Federal.
El presidente del Senado de Brasil, Davi Alcolumbre, analiza negociar una salida para la situación judicial de Jair Bolsonaro a cambio de que sectores conservadores abandonen sus reclamos de destitución contra magistrados del Supremo Tribunal Federal (STF). La iniciativa es presentada como un acuerdo de “pacificación del país” entre los tres poderes del Estado.
La primera opción consiste en solicitarle a Luiz Inácio Lula da Silva un indulto humanitario para el expresidente. Alcolumbre comunicó a sus aliados que pretende conversar directamente con el mandatario, aunque esperará a que disminuyan las tensiones posteriores a las elecciones. Ambos dirigentes mantuvieron un primer encuentro el lunes 26 de octubre, pero el tema no fue tratado en esa reunión.
Bolsonaro permanece privado de su libertad desde agosto de 2025 por su participación en la trama golpista y fue condenado por el STF en la causa vinculada con el intento de golpe de Estado. Si Lula rechaza el pedido, Alcolumbre contempla impulsar una ley de amnistía en el Congreso Nacional.
Una eventual amnistía buscaría limitarse al ámbito penal y no modificar la inhabilitación electoral de Bolsonaro, que se extiende al menos hasta 2060. Esa fórmula podría permitirle abandonar el arresto domiciliario sin recuperar la posibilidad de competir por cargos públicos. Sin embargo, especialistas del derecho brasileño mantienen distintas interpretaciones sobre los efectos electorales que tendría una amnistía penal, por lo que el entorno de Alcolumbre considera necesario precisar sus alcances en la norma.
El debate está relacionado con una legislación aprobada a finales de 2025 que redujo las penas de los condenados por los ataques del 8 de enero de 2023. La norma fue suspendida en mayo por Alexandre de Moraes, mientras el pleno del STF analiza su constitucionalidad. Para los aliados de Alcolumbre, una validación judicial de esa legislación podría reducir la tensión con el bolsonarismo y facilitar un entendimiento político con Lula.
Al menos 49 de los 81 senadores que integrarán la nueva legislatura respaldan la posibilidad de iniciar juicios políticos contra jueces del STF, aunque algunos mantienen reservas. Para concretar una destitución se requieren 54 votos. Alcolumbre busca que la oposición abandone esos procedimientos y concentre sus esfuerzos en una reforma estructural del Poder Judicial.
La estrategia también responde a la disputa por la presidencia del Senado en 2027. Alcolumbre cuenta con apoyos de sectores de izquierda y de centro, pero procura sumar a dirigentes de centroderecha y del Partido Liberal (PL). Esa fuerza tendrá 29 senadores y se incorporarán otros tres representantes de Novo. Sus principales competidores son Rogério Marinho (PL-RN) y Tereza Cristina (PP-MS), en una Cámara alta cuya elección de autoridades se realiza mediante voto secreto.