En una entrevista de 2017, el exmediocampista explicó por qué prefería no sobrecargar a sus compañeros antes de enfrentar a Boca.
Leonardo Ponzio afrontó 23 superclásicos oficiales con River y construyó una relación especial con esos partidos. En 2017, cuando tenía 35 años y llevaba la cinta de capitán, contó cómo se manejaba durante las horas previas a un duelo ante Boca.
En una entrevista con La Nación, sostuvo que la mayoría del plantel ya había disputado algún clásico y que no consideraba necesario anticiparles todo lo que podía ocurrir. Según explicó, cada jugador procesaba el partido de manera individual y agregar presión podía generar estrés.
Ponzio también diferenció al superclásico de cualquier otro encuentro por la forma en que se lo enfoca. Señaló que jugar como visitante incrementaba los nervios y las presiones, por lo que consideraba necesario llegar con fortaleza mental y predisposición positiva.
El partido al que se refería terminó con triunfo de River por 3-1 en la Bombonera. Gonzalo Martínez, Lucas Alario y Sebastián Driussi marcaron para el equipo ganador, mientras que Fernando Gago convirtió el descuento parcial. Para Ponzio, los clásicos tenían un significado particular porque, según expresó, lo habían marcado durante su carrera.
Nueve años después, con su etapa como futbolista terminada y en funciones de entrenador, Ponzio debe trasladar sus decisiones tácticas al grupo que conduce. Su registro oficial ante Boca quedó en ocho victorias, nueve empates y seis derrotas.
En aquella misma entrevista, también había dicho que buscaba prepararse para el retiro porque creía que le quedaba un año después de junio de 2017. Finalmente continuó hasta fines de 2018, integró el plantel que conquistó la Copa Libertadores en Madrid ante Boca y se retiró a fines de 2021, a los 39 años, luego de ganar la Liga Profesional y el Trofeo de Campeones.