El organismo considera al ancla fiscal un elemento central del programa, aunque el comunicado de este martes no informó sobre el incumplimiento de la meta de junio.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Gobierno argentino resolvieron sostener para 2026 un objetivo de superávit fiscal primario equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI), pese a la caída de la recaudación y a la profundización de los recortes de gastos durante este año.
“El ancla fiscal seguirá siendo un elemento central del programa”, señaló el comunicado difundido este martes por la tarde. El texto también plantea un esfuerzo fiscal similar en 2027, en línea con el proyecto de Presupuesto presentado ante el Congreso, y afirma que ese resultado representaría el cuarto año consecutivo con superávit fiscal primario y equilibrio fiscal global.
El organismo agregó que la continuidad de la disciplina del gasto y las reformas de los marcos tributario y fiscal permitirán avanzar en la consolidación y proteger el gasto prioritario social y de infraestructura. Sin embargo, el comunicado no incluyó información sobre las metas fiscales de junio, que habían quedado levemente por debajo de los objetivos fijados en la segunda revisión.
En esa revisión, el piso de balance primario del Gobierno federal para junio había sido reducido de $8,45 billones a $6,86 billones, una disminución de $1,6 billones. El resultado acumulado hasta ese momento fue de aproximadamente $6,29 billones, por lo que la meta tampoco fue alcanzada luego de la modificación.
La cifra del FMI también difiere de la estimación incluida por el Gobierno en el proyecto de Presupuesto 2027: allí se prevé para 2026 un superávit de $15,5 billones, equivalente al 1,3% del PBI, mientras que el objetivo del organismo representa $16,2 billones. El PBI de 2025, según el INDEC, fue de $850,23 billones; Politikon Chaco calculó que podría llegar a $1.145 billones en 2026 si se actualiza por inflación y se considera un crecimiento de 2,1%, aunque Alejandro Pegoraro estimó que podría ubicarse más cerca de $1.000 billones por la ralentización de la actividad.
Pegoraro, director de la consultora, declaró a Ámbito que el Gobierno podría alcanzar los $16,2 billones si profundiza el recorte del gasto durante el último trimestre. Como antecedente, indicó que el déficit fiscal del Gobierno nacional en diciembre del año pasado fue de $2,8 billones, principalmente por una caída de siete puntos en los ingresos, asociada al anticipo de retenciones del campo por una reducción temporaria de alícuotas. Según su explicación, una reducción a la mitad del déficit del último mes, cuando se pagan los aguinaldos, y la postergación de pagos para enero de 2027 podrían contribuir al cumplimiento de la meta.