La delantera de River marcó en los cuatro partidos de Argentina en Marruecos 2026, mientras que la estadounidense llegó a 11 tantos e igualó la marca histórica de Deyna Castellanos.
Mercedes Diz cerró su participación en el Mundial Femenino Sub 17 con siete goles, luego de la eliminación de Argentina ante Ghana. La Selección empató 1-1 en los octavos de final y perdió por penales, por lo que la delantera de River ya no podrá ampliar su registro en el torneo.
La futbolista convirtió en los cuatro encuentros que disputó el equipo argentino. En el debut frente a Alemania anotó en la derrota por 2-1; luego marcó dos goles en el triunfo 2-0 sobre Nueva Zelanda y convirtió tres veces en la goleada 5-1 ante Marruecos. Contra Ghana hizo el tanto del empate y también convirtió su penal en la definición.
Con esa producción, Diz terminó como la máxima goleadora de Argentina en la competencia. La pelea por el primer puesto del campeonato, sin embargo, continúa con la estadounidense Maddie DiMaria, quien alcanzó los 11 tantos en apenas tres partidos y quedó igualada con la venezolana Deyna Castellanos como máxima goleadora histórica del Mundial Sub 17.
DiMaria anotó seis goles frente a Samoa, cuatro ante Kenia y uno contra China. Castellanos había construido su marca entre las ediciones de 2014, en la que convirtió seis tantos, y 2016, cuando sumó otros cinco.
A los 17 años, Diz jugó y convirtió durante 2026 en tres categorías de la Selección Argentina: Sub 17, Sub 20 y Mayor. En junio debutó con el equipo mayor y marcó el empate 1-1 ante Perú. En River, en mayo, hizo el gol del triunfo 1-0 ante Boca en Casa Amarilla, resultado que terminó con una racha de 29 años sin victorias del equipo millonario como visitante en el Superclásico femenino.
Su llegada a River se concretó después de tres pruebas: las dos primeras fueron a los 10 y 12 años, en evaluaciones de varones, y la última a los 15. Antes jugó en Las Pikis y en EFIN, una escuelita de Navarro. En una charla con Olé, recordó a Máximo Gallardo, papá de Marcelo, quien le permitió jugar cuando era niña: “Fue una muestra de que también podía jugar al fútbol siendo mujer: me dejó entrar, jugar y patear un tiro libre. Cuando lo volví a ver, se lo agradecí”.