La estrategia estacional propone mantener posiciones desde fines de octubre hasta abril y reducir la exposición entre mayo y octubre, aunque su efectividad perdió claridad en los últimos años.
A partir del próximo lunes comenzará el período de seis meses que históricamente ofreció mejores resultados para las acciones estadounidenses. La pauta es conocida como el indicador de Halloween o Sell in May y plantea mantener las inversiones desde fines de octubre hasta abril para luego disminuir la exposición durante el semestre siguiente.
El patrón fue identificado por Yale Hirsch en 1986. Según el Stock Trader’s Almanac, desde 1950 el Dow Jones Industrial Average acumuló una suba promedio cercana al 7% entre noviembre y abril, frente a un avance inferior al 1% entre mayo y octubre.
La diferencia también aparece al comparar inversiones hipotéticas. Un capital inicial de u$s10.000 colocado exclusivamente durante los seis meses más favorables de cada año habría alcanzado aproximadamente u$s1,3 millones. Si se hubiera invertido únicamente entre mayo y octubre, se habría reducido hasta unos u$s4.300. En los 39 años transcurridos desde 1986, las cifras habrían sido cercanas a u$s1,2 millones y u$s5.800, respectivamente.
La brecha estacional, sin embargo, se redujo. Entre 1950 y 1987, el S&P 500 registró una ganancia promedio cercana al 7% entre noviembre y abril y de aproximadamente un 1% en los seis meses posteriores. Desde 1988, el rendimiento promedio de mayo a octubre subió hasta alrededor del 3%. Durante la última década, ambos semestres avanzaron en promedio cerca de un 7%, y en cinco de esos diez años el período considerado desfavorable superó al otro. En 2025, ese tramo avanzó aproximadamente un 23%.
Jeffrey Hirsch, editor del Stock Trader’s Almanac, vinculó la transformación con los cambios culturales, la anticipación de los inversores y la mayor velocidad de circulación de la información. También mencionó el flujo constante de capital hacia las acciones a través de fondos indexados y planes jubilatorios.
Los años electorales de mitad de mandato en Estados Unidos mantienen una estadística particular: desde 1950, el S&P 500 subió durante los 19 períodos consecutivos comprendidos entre noviembre y abril posteriores a esas elecciones, con una ganancia promedio del 15%. Si el índice finaliza abril por encima del cierre del 30 de octubre, la secuencia llegará a 20 períodos positivos consecutivos. El antecedente no garantiza rendimientos futuros ni elimina el riesgo de caídas bursátiles.