La terminal de Punta Colorada registra un avance del 85% y podría comenzar a recibir crudo en los primeros días de 2027. El proyecto contempla una inversión cercana a los u$s3.000 millones.
El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) se encuentra en la última etapa de construcción y, si no surgen contratiempos, estará listo en los primeros días de 2027 para recibir, almacenar y cargar en buques el petróleo de la cuenca neuquina. La terminal está ubicada en Punta Colorada, provincia de Río Negro.
El crudo llegará desde Allen, en Vaca Muerta, a través de casi 500 kilómetros de cañerías subterráneas. En la terminal funcionarán seis tanques de almacenamiento, cada uno con capacidad para 120.000 metros cúbicos, un diámetro aproximado de 83 metros y una altura de 30 metros. El petróleo será filtrado y luego enviado por cañerías hasta dos monoboyas instaladas en el mar.
El proyecto es liderado por YPF y cuenta con la participación de Vista Energy, Pan American Energy (PAE), Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Shell Argentina, Tecpetrol (Grupo Techint) y Gas y Petróleo del Neuquén (GyP). La inversión alcanza casi u$s3.000 millones y la obra registra un avance del 85% en menos de dos años.
En su primera etapa, el VMOS podrá recibir 185.000 barriles diarios. Luego, la capacidad aumentará de manera incremental hasta 390.000, 550.000 y 750.000 barriles diarios para 2028, con una meta posterior de llegar a 1.000.000 de barriles diarios. Los responsables del proyecto prevén realizar en enero de 2027 el primer llenado del oleoducto, conocido como oil in, y estiman que dos meses después la terminal estará en condiciones de cargar el crudo en buques.
Los buques Very Large Crude Carrier (VLCC) podrán transportar el equivalente a 2 millones de barriles y completar la carga en 40 horas. La elección de Punta Colorada como puerto de cabecera respondió, entre otros factores, al mayor calado del Golfo de San Matías y a la mayor calma de sus aguas frente a la alternativa de Bahía Blanca.
Gustavo Gallino, vicepresidente de Infraestructura de YPF y presidente del consorcio del VMOS, afirmó que la obra permitirá “monetizar el crudo de Vaca Muerta” y “cambiar la matriz energética de la Argentina”. También señaló que la construcción demanda cerca de 2.000 empleos directos, más del 60% de ellos ocupados por rionegrinos, y que se contrataron servicios y proveedores locales por más de u$s400 millones.