El delantero fue amonestado en el empate 2-2 ante Cincinnati, pero estará disponible el domingo frente a New England Revolution por la jornada 33 de la fase regular.
Lionel Messi recibió la quinta tarjeta amarilla de la fase regular de la Major League Soccer durante el empate 2-2 de Inter Miami ante Cincinnati. La amonestación, sin embargo, no le impedirá jugar el próximo partido del equipo.
La infracción ocurrió a los 44 minutos, cuando Messi cometió una falta sobre Samuel Guidi. El árbitro Armando Villarreal le mostró la tarjeta al capitán de Inter Miami, quien reaccionó con disgusto al considerar exagerada la decisión.
Antes de ese encuentro, el argentino había sido amonestado contra Colorado Rapids, Orlando City, Nashville y Atlanta. A pesar de haber alcanzado el límite que habitualmente determina una fecha de suspensión, podrá ser tenido en cuenta por Kily González para la próxima jornada.
La situación se explica por la regla “Good Behavior” de la MLS. El apartado establece que, si un jugador pasa cinco o más fechas sin recibir una tarjeta amarilla, se le descuenta una de las que acumula.
El beneficio puede utilizarse hasta tres veces por jugador durante una misma fase regular. En el caso de Messi, ya se le borraron dos amonestaciones: entre las tarjetas recibidas contra Orlando City y Nashville transcurrieron cinco partidos, mientras que entre la de Nashville y la de Atlanta pasaron diez encuentros. Por eso, actualmente se le computan tres amarillas.