La mujer, de 42 años y madre de nueve hijos, fue encontrada sin vida el martes cerca del mediodía en un descampado, con una soga alrededor del cuello.
María Celeste Santillán, de 42 años, fue hallada muerta en las inmediaciones de un campo de trigo y un cañaveral, en un descampado de la localidad santafesina de Recreo. La investigación se inició bajo la hipótesis de un presunto femicidio.
El cuerpo tenía una soga que le daba tres vueltas al cuello. Los investigadores determinaron que la mujer sufrió una muerte violenta, aunque la necropsia no arrojó indicios de violencia sexual.
Por el caso fueron detenidos Walter S., señalado como el hombre que descubrió el cuerpo, y Jorge L. y Sebastián “el chaqueño” M., considerados las dos últimas personas que vieron con vida a Santillán.
La fiscal Natalia Giordano, de la Unidad Especial de Violencias de Género, Familiar y Sexual, espera los resultados finales de la autopsia y de las pericias para definir la situación procesal de los tres detenidos. La Fiscalía y la Policía de Investigaciones trabajan para reconstruir los últimos movimientos de la víctima, reunir pruebas y analizar los testimonios.
Verónica Álvarez, hija de Santillán, contó que vecinos le avisaron que cerca de las cuatro de la madrugada habían escuchado gritos y pedidos de ayuda. También afirmó que su madre fue encontrada sin ropa y que en la escena solamente había quedado su DNI. “Quiero que se haga justicia porque a mi mamá la mataron”, aseguró.
Los familiares señalaron además que durante los últimos meses la mujer atravesaba una situación de vulnerabilidad y que habría sufrido malos tratos por parte de personas de su entorno.