Cada 31 de octubre, la fecha invita a revisar los hábitos financieros. Especialistas recomiendan controlar los gastos, reducir deudas costosas, formar un fondo de emergencia y priorizar la liquidez.
La organización de las finanzas personales es uno de los principales puntos a considerar para llegar a fin de mes con mayor previsibilidad. En un contexto económico marcado por dificultades, los especialistas aconsejan analizar los riesgos antes de invertir y conservar fondos disponibles para afrontar imprevistos.
Omar de Lucca señaló que la mora en la cadena de pagos es un factor relevante para los ahorristas. Quienes buscan generar ingresos mediante el descuento de cheques, por ejemplo, deberían revisar la calificación crediticia del emisor y la situación de la industria en la que participan, especialmente cuando existen empresas con problemas para cobrar sus ventas y cumplir sus obligaciones.
Matías Daghero, director de Closing Bell Advisors, consideró prioritario refinanciar las deudas con tasas altas. A su vez, De Lucca recomendó diversificar los riesgos y mantener un fondo de contingencia. En ese marco, planteó que puede ser conveniente resignar rentabilidad para asegurar liquidez y contar con dinero para los gastos cotidianos si no se cobra una inversión, un sueldo o un ingreso previsto.
Otra herramienta sugerida es elaborar un flujo de fondos personal que incluya ingresos ordinarios y extraordinarios, además de gastos fijos y variables. El objetivo es anticipar desequilibrios y fijar límites de consumo: con ingresos de $1.000 y gastos proyectados por $990, un imprevisto puede afectar la estabilidad, mientras que un presupuesto de $700 dejaría un excedente para ahorrar o invertir.
Jonatan Kon Oppel, fundador de Zait y asesor en planificación financiera e inversiones, aconsejó separar el ahorro al comienzo del mes, apenas se recibe el sueldo o cualquier otro ingreso. También recomendó revisar los compromisos de mayor peso, como la vivienda y el vehículo, ya que reducir esos gastos puede generar un margen superior al de recortar consumos pequeños. Una vez reunido el dinero, mencionó como alternativa los fondos de inversión diversificados con bonos de corto plazo, considerando sus riesgos y condiciones de liquidez.
Kon Oppel también destacó la conveniencia de comenzar a ahorrar e invertir temprano para la jubilación, porque así se necesita un esfuerzo menor para acumular un capital que permita sostener el nivel de vida cuando bajen los ingresos laborales. Daghero coincidió en la importancia del largo plazo y advirtió que los movimientos cotidianos pueden llevar a comprar y vender de manera constante, con un efecto perjudicial sobre las inversiones.