Tras las correcciones de octubre, las valuaciones del sector vuelven a resultar atractivas, mientras la inteligencia artificial, los balances y las tasas de interés concentran la atención de los inversores.
En los últimos meses de 2026, el mercado estadounidense atraviesa un escenario de volatilidad que comenzó con el inicio del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, todavía vigente. Las elecciones de medio término previstas para la semana próxima podrían sumar nuevas oscilaciones hacia el cierre del año.
El EFT del S&P 500, el SPY, acumula una suba de 12,8% en el año. Sin embargo, el 65% de las empresas que integran el índice registra un rendimiento inferior. La mejor evolución correspondió a los sectores vinculados con la infraestructura de inteligencia artificial.
Durante las últimas semanas de octubre, las tecnológicas comenzaron a mostrar menores beneficios y mayores niveles de capex. La situación generó dudas sobre la capacidad de monetización de compañías que destinan grandes cantidades de caja a sus inversiones y provocó caídas tanto en los hyperscalers como en sus proveedores.
El socio de AT Inversiones considera que los índices norteamericanos podrían tener un buen desempeño en 2027, aunque sostiene que será necesario seleccionar cuidadosamente las compañías. Según su análisis, la inteligencia artificial mantiene una trayectoria de expansión difícil de frenar y las big tech cotizan a múltiplos atractivos.
El mercado accionario tampoco habría sido perjudicado por las tasas elevadas de los bonos estadounidenses, en un contexto de balances saludables. El análisis advierte que un recorte de la tasa de la Fed podría reflejar una pérdida de dinamismo económico o que “algo se rompió”. La tasa de política monetaria se encuentra en niveles similares a los de noviembre de 2022, mientras que desde fines de ese año el SPY subió 99%. Para 2027, el sector tecnológico es considerado atractivo si la inversión se concentra en compañías de calidad y contempla el horizonte y los riesgos de cada activo.