Halloween: una tradición de más de dos mil años convertida en celebración global

La fecha, que se conmemora cada 31 de octubre, combina raíces celtas, reinterpretaciones cristianas, migraciones y la influencia del cine y la industria del entretenimiento.

Halloween tiene sus antecedentes en el Samain o Samhain, una celebración de los antiguos celtas vinculada con el final de la cosecha y el inicio del invierno. La fecha marcaba también el comienzo de un nuevo año y el pasaje de la mitad luminosa del año a la oscura. Según las creencias asociadas a esa noche, las fronteras entre el mundo de los vivos y el de los muertos se abrían y los espíritus podían caminar entre las personas.

Las fuentes directas sobre el Samain son escasas y, como señala el historiador Ronald Hutton, buena parte de los conocimientos disponibles procede del folclore de siglos posteriores. Aun así, existe consenso en que el 1 de noviembre ocupaba un lugar relevante en el calendario céltico. Las prácticas incluían hogueras, ofrendas, adivinaciones y rituales destinados a protegerse de fuerzas sobrenaturales. En algunas regiones, personas enmascaradas o con el rostro tiznado recorrían casas y recitaban versos a cambio de comida, mientras llevaban linternas hechas con nabos tallados.

Con la expansión del cristianismo por Europa, la Iglesia estableció el Día de Todos los Santos el 1 de noviembre y el Día de los Difuntos el 2. La víspera pasó a ser conocida como All Hallows’ Eve, expresión de la que deriva Halloween. Un proceso similar ocurrió en México después de la conquista: una celebración de los muertos de raíz mexica, que se realizaba hacia agosto, fue trasladada a fechas cristianas y dio lugar, junto con elementos españoles y católicos, al actual Día de Muertos.

La tradición llegó a Estados Unidos durante el siglo XIX con las migraciones irlandesas y escocesas. Allí, la calabaza reemplazó al nabo y se extendieron los disfraces infantiles y el “dulce o truco”. Durante el siglo XX, el cine, la televisión, la publicidad y la industria del entretenimiento impulsaron su expansión internacional. En América Latina, la celebración generó tensiones por su vínculo con la influencia cultural estadounidense, aunque también fue adoptada por muchos niños y convive con tradiciones locales como el Día de Muertos.

El atractivo del miedo también tiene una explicación cultural y biológica. A lo largo de la historia, distintas sociedades crearon relatos sobre amenazas sobrenaturales para interpretar lo desconocido, enseñar conductas o disciplinar. Más tarde, la novela gótica, el cine y la literatura transformaron el temor en una experiencia buscada. Ante un estímulo aterrador, el cerebro libera adrenalina y, cuando confirma que no existe un peligro real, activa neurotransmisores relacionados con el placer y la recompensa. Por eso, el susto puede convertirse en alivio, risa y entretenimiento cuando se vive en un entorno seguro.

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