En 2002, cuando tenía 20 años y se destacaba en Newell’s, Mauricio Macri manifestó interés en incorporarlo junto con Maxi Rodríguez.
Leonardo Ponzio se prepara para dirigir su primer superclásico, aunque su vínculo con el duelo entre River y Boca comenzó mucho antes de convertirse en referente del club de Núñez. En 2002, el mediocampista estuvo cerca de pasar al equipo xeneize mientras se destacaba en Newell’s.
Por entonces, Mauricio Macri era el presidente de Boca y seguía de cerca a Ponzio y a Maxi Rodríguez. El dirigente llegó a decir que incorporaría al santafesino cuando vendiera a Juan Román Riquelme. Según recordó Ponzio en 2013, ambos juveniles habían llamado la atención tras enfrentar al conjunto de la Ribera y existía una buena relación entre Macri y Eduardo López, titular de Newell’s.
El futbolista contó que desde el club rosarino nunca le comunicaron que la operación estuviera cerrada, aunque durante un tiempo tuvo la sensación de que el pase estaba encaminado. También reconoció que le generaba ilusión que Boca se interesara en él. Finalmente, la transferencia no se concretó.
Sus declaraciones de aquella etapa le provocaron un mal momento con los hinchas de Newell’s. En un partido ante Olimpo, la tribuna levantó el cartel con el número 5 para pedir su salida, pero el cambio correspondía al mediocampista del equipo rival. Ponzio comenzó a dejar el campo y recibió silbidos, en una escena que años después recordó como especialmente desagradable.
A mediados de 2003 fue transferido al Zaragoza de España. En 2007, mientras alternaba en el equipo español tras un cambio de presidente y de plantel, aceptó la posibilidad de regresar al país e incorporarse a River, en parte por las insistentes recomendaciones de Fernando Belluschi. Este domingo, desde las 15, buscará que su estreno como entrenador en un superclásico termine con una victoria para un River obligado a ganar.