El superávit comercial de agosto llegó a US$ 2.187 millones, con importaciones en alza

El intercambio comercial cerró agosto con un superávit de US$ 2.187 millones. El resultado se produjo en un mes en el que las importaciones mostraron un repunte, aunque las exportaciones conservaron un nivel de dinamismo que sostuvo el saldo favorable.

Las ventas al exterior alcanzaron unos US$ 8.883 millones durante el mes, mientras que las compras de productos provenientes de otros países totalizaron unos US$ 6.696 millones. Frente a agosto de 2025, las exportaciones avanzaron un 12,4% y las importaciones crecieron un 3,6%.

La evolución de los valores estuvo vinculada a los precios internacionales. Tanto el volumen exportado como el importado registraron bajas: un -3,1% en el primer caso y un -6,5% en el segundo. De ese modo, la mejora observada en las operaciones no respondió a un aumento de las cantidades comercializadas.

Precios y términos de intercambio

La variación de los precios relativos favoreció el resultado externo. La mejora de los términos de intercambio implicó una ganancia de US$ 348 millones frente a la situación que habría resultado de mantenerse los precios de agosto del año pasado.

En las exportaciones, el incremento de los ingresos coexistió con una reducción de las cantidades enviadas. Del lado de las importaciones ocurrió una dinámica similar: el monto total aumentó, pero el volumen de bienes adquirido en el exterior fue menor.

El desempeño de agosto, así, combinó una ampliación del saldo comercial con un movimiento desigual entre precios y cantidades. La suba de las ventas externas fue superior a la de las compras, en un contexto en el que los precios tuvieron un papel central en ambos flujos.

Cambios en la composición de las compras externas

Entre las importaciones se destacaron mayores cantidades de bienes intermedios y de combustibles. En sentido contrario, las contracciones más marcadas se concentraron en los bienes de consumo y en los vehículos.

Ese comportamiento supone, al menos en parte, una interrupción de la tendencia previa en la composición de las compras externas. Hasta entonces se venía observando una menor participación de insumos destinados a la producción junto con una mayor presencia de bienes terminados, un fenómeno asociado en buena medida a la apertura comercial impulsada por el Gobierno.

Las adquisiciones de bienes de capital también mostraron señales mixtas. Las cantidades importadas tuvieron una baja interanual, aunque menos pronunciada que en los meses anteriores. A la vez, medidas en divisas, esas compras anotaron su primera suba desde marzo.

La recuperación de las compras de bienes de capital y el aumento de los insumos contrastaron con las caídas en otros rubros importados, mientras el saldo comercial de agosto quedó respaldado por el mayor ritmo de las exportaciones y por la mejora de los precios internacionales.

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