Un documento de especialistas técnicos de APTA reúne 17 cuestionamientos sobre la gestión del Taller Aeronáutico de Reparaciones y solicita una investigación administrativa.
Trabajadores y técnicos de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) advirtieron sobre presuntas irregularidades en el mantenimiento aeronáutico militar, con posible impacto en la seguridad operacional de las aeronaves de la Fuerza Aérea Argentina y en la capacidad operativa de la fuerza. Los cuestionamientos se concentran en el Taller Aeronáutico de Reparaciones (TAR), también denominado MRO Militar.
Un paper elaborado por el sector de especialistas técnicos de APTA, uno de los gremios de FAdeA, enumera 17 puntos vinculados con presuntos incumplimientos regulatorios, intervención de personal administrativo en decisiones técnicas, presiones sobre inspectores y certificadores, modificaciones en la estructura organizativa y ocultamiento de información operativa. El documento fue elevado al directorio de la compañía, presidido por Oscar López, y solicita una investigación administrativa para determinar responsabilidades.
La conducción gerencial y técnica del TAR está a cargo del ingeniero Iván Videla, gerente y Responsable Técnico (RT). En una fecha reciente, la empresa resolvió unificar la gestión corporativa y la de los MRO comercial y militar, por lo que Videla pasó a conducir ambas líneas. Entre los proyectos bajo su órbita se encuentra el mantenimiento mayor y el soporte de ingeniería estructural para extender la vida operativa de los C-130 Hércules de la Fuerza Aérea, una iniciativa que espera recursos desde fines de 2025.
La flota operativa de Hércules está reducida a dos unidades en línea de vuelo, los ejemplares TC-64 y TC-69, aunque la situación podría quedar limitada a una aeronave por novedades en el TC-64 que lo llevarían a mantenimiento mayor. La semana pasada habría llegado la primera cuota, de unos 6 millones de dólares sobre un total de 12 millones prometidos por el ministro Carlos Presti, para recuperar y poner en servicio los TC-66 y TC-70, con entrega prevista para marzo de 2027. El cumplimiento de ese plazo queda condicionado a la adquisición de repuestos y a la resolución de los cuestionamientos presentados por el personal técnico.
Entre los puntos señalados figura la continuidad ante la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) de capacidades correspondientes a la línea Boeing 737, pese a que habrían vencido los acuerdos de préstamo de herramientas y utillaje crítico. También se cuestiona que Project Managers, de perfil comercial o administrativo, impartan instrucciones sobre procesos reservados a profesionales aeronáuticos habilitados. El informe menciona además presiones sobre certificadores, reportes del Sistema de Gestión de Seguridad Operacional retenidos o rechazados y discrepancias técnicas cerradas por instrucciones gerenciales.
El documento también advierte sobre una posible interrupción del soporte del sistema informático Alkym, utilizado para administrar órdenes de trabajo, inventarios, ingeniería, cumplimiento normativo y la trazabilidad de las intervenciones. FAdeA mantiene una deuda en dólares con Seabury Solutions, desarrolladora de la plataforma, situación que habría afectado la continuidad del servicio en procesos vinculados con la flota Hércules. Fuentes del sector remarcaron que el sistema permite identificar los trabajos realizados, los componentes utilizados, las inspecciones completadas y las autorizaciones para liberar cada tarea.