El capitán de River cuestionó las decisiones arbitrales del partido disputado el domingo en la Bombonera y reclamó cambios en la conducción del fútbol argentino.
La relación entre River y la AFA volvió a quedar expuesta después del superclásico del domingo en la Bombonera. Desde distintos sectores del club coincidieron en que el equipo fue perjudicado por el arbitraje de Nicolás Ramírez y la intervención del VAR, a cargo de Silvio Trucco.
Nicolás Otamendi fue el jugador de River que realizó la crítica más directa hacia la conducción del fútbol argentino. Sin mencionar a Claudio Tapia, sostuvo que al equipo no le permiten competir en igualdad de condiciones y cuestionó la designación de los árbitros para partidos de esa importancia.
El capitán consideró que durante el clásico hubo diferencias en el criterio utilizado para mostrar tarjetas y revisar jugadas. También afirmó que las decisiones se acumularon en contra de River y reclamó que quienes están “más arriba” evalúen la preparación de los árbitros para afrontar distintos momentos de un partido de esa magnitud.
Otamendi además manifestó su malestar con el rumbo del fútbol argentino y señaló que River está dispuesto a competir mientras reciba el mismo trato que sus rivales. En caso contrario, dijo, la situación genera una fuerte bronca.
Gonzalo Montiel también cuestionó el arbitraje, aunque desde otro enfoque. Afirmó que existe una campaña contra River y comparó la expulsión que recibió con una infracción de Blanco que terminó en tarjeta amarilla. Además, mencionó dos penales sobre Otamendi y otras acciones protagonizadas por Paredes, Di Lollo y Velasco que, según su interpretación, debieron derivar en expulsiones.
Montiel fue expulsado a los 79 minutos del clásico. En sus declaraciones, sostuvo que esas decisiones condicionaron a River y expresó el dolor por la manera en que se produjo la derrota.