Ciberataque a supermercados de cinco países europeos provocó pérdidas de alimentos

Los ataques comenzaron durante la noche del domingo 1 de noviembre y continuaron hasta la madrugada del lunes 2, cuando fueron alterados de manera remota los sistemas de refrigeración.

Delincuentes informáticos ingresaron a los sistemas de refrigeración de supermercados en Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Irlanda y los Países Bajos. Los atacantes modificaron parámetros y activaron mecanismos de descongelación, lo que alteró la cadena de frío y obligó a descartar productos.

En Bélgica, alrededor de 55 supermercados resultaron afectados. Algunos locales desecharon alimentos y utilizaron camiones frigoríficos para conservar la mercadería que no se había echado a perder. En Luxemburgo, la cadena Delhaize confirmó problemas en sus equipos, mientras sus técnicos trabajan para establecer el alcance de los daños y restablecer el servicio.

En Suecia, las cadenas ICA y Coop informaron incidentes en distintas sucursales. Algunos congeladores alcanzaron temperaturas de hasta 50 grados y varios comercios debieron suspender temporalmente la venta de productos perecederos. En Irlanda, 13 supermercados SuperValu retiraron productos refrigerados y congelados como medida preventiva.

Los Países Bajos registraron ataques contra 17 comercios, principalmente carnicerías y pequeños negocios. En distintos establecimientos, los empleados retiraron alimentos después de las alteraciones de temperatura y los responsables intervinieron para evitar mayores pérdidas.

Las primeras investigaciones señalan posibles vulnerabilidades en los sistemas digitales utilizados para controlar los equipos a distancia. Danfoss, vinculada a parte de las instalaciones afectadas, advirtió que algunos dispositivos empleaban contraseñas predeterminadas y conexiones sin protección suficiente. Todavía no se determinó si todos los episodios fueron coordinados por un mismo grupo.

Los incidentes ocurrieron tres semanas después de un ataque similar en Francia, donde cientos de supermercados sufrieron cambios en sus sistemas de refrigeración y debieron afrontar la destrucción de grandes cantidades de alimentos. Las autoridades europeas investigan los nuevos casos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *