El ataque alcanzó una escuela usada para distribuir asistencia y un refugio para civiles en Komyshuvakha, en la región de Zaporiyia, un día después del fin de una tregua humanitaria.
Al menos 24 personas murieron este lunes en un bombardeo ruso contra un centro de distribución de ayuda humanitaria y un refugio para civiles en Komyshuvakha, región de Zaporiyia, según informó el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania.
La ofensiva se desarrolló en varias oleadas contra una escuela donde se repartía asistencia y un refugio contiguo. Civiles se habían trasladado allí después de las primeras explosiones. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el ataque como “absolutamente horrendo” y afirmó que las fuerzas rusas sabían que las instalaciones tenían un uso humanitario.
El bombardeo ocurrió un día después de la finalización de una tregua humanitaria de seis días en Oleshki, localidad de la región de Jersón. La pausa había permitido organizar el ingreso de ayuda y la evacuación de civiles, y fue impulsada con la participación de la primera dama estadounidense, Melania Trump.
Zelenski sostuvo que las muertes representaban una señal contraria a cualquier avance hacia la paz y afirmó que Rusia no quiere una desescalada. También reclamó una respuesta internacional “fuerte y dura”, junto con mayor respaldo para Kiev y medidas que coloquen la protección de la población civil en el centro de cualquier iniciativa para detener los combates.
En paralelo, los sistemas digitales de alerta de emergencia de Ucrania y Rusia fueron blanco de ataques informáticos masivos. En Ucrania se difundieron en teléfonos móviles falsas advertencias sobre amenazas nucleares y químicas, niveles elevados de radiación y el lanzamiento de un misil Oreshnik. La aplicación de alertas fue suspendida temporalmente y luego restablecida.
SPRAVDI, el Centro de Comunicaciones Estratégicas de Ucrania, responsabilizó a Rusia por la intrusión, mientras que canales vinculados con los servicios de seguridad rusos atribuyeron el ataque al grupo Hitcore, una versión que no pudo ser verificada de manera independiente. En Rusia, el Ministerio de Emergencias informó que su aplicación fue vulnerada y envió alertas falsas a usuarios de 33 de las 89 regiones del país, aunque aseguró que la red nacional de alarmas siguió operativa.