El delantero surgido del club, de 22 años, convirtió el gol decisivo en el partido de la promoción y cerró una temporada con siete tantos y tres asistencias.
Maximiliano Meléndez pasó de quedar fuera del equipo a convertirse en una pieza decisiva para Chacarita. El atacante, formado en el club, fue resistido durante buena parte del año, pero su gol ante Nueva Chicago permitió sellar la permanencia del Funebrero en la Primera Nacional.
La ausencia duró tres partidos, luego de que Cristian Grabinski lo apartara. Después, Sergio Rondina lo reincorporó y le devolvió protagonismo en el tramo final de la campaña, en el que Chacarita consiguió cuatro victorias en sus últimos cinco encuentros.
Meléndez, de 22 años, terminó siendo titular en los 32 partidos en los que estuvo disponible. En ese recorrido marcó siete goles y aportó tres asistencias, pese a formar parte de un equipo que durante gran parte del año tuvo dificultades para sostener un buen rendimiento futbolístico.
El tanto contra Chicago llegó en el momento más importante: cuando Chacarita disputaba la promoción. El delantero celebró el desahogo junto con sus compañeros y destacó que el equipo logró sobreponerse a quienes lo consideraban descendido. El resultado dejó a Nueva Chicago en la B.
Después del encuentro, Meléndez valoró el esfuerzo del plantel, recordó la rivalidad surgida por lo ocurrido en 2012 y agradeció el respaldo de los hinchas de Chacarita, que acompañaron al equipo durante toda la temporada.