La receta requiere pocos ingredientes y puede estar lista en apenas 10 minutos, con una textura crocante por fuera y suave por dentro.
Los fideos cocidos que quedaron de una comida pueden convertirse en una tortilla sencilla, sin necesidad de repetir el plato original ni desechar las sobras. La preparación sirve para resolver un almuerzo o una cena en poco tiempo.
Para hacerla se necesitan fideos cocidos y fríos, de cualquier tipo, como tirabuzones, tallarines, mostacholes o coditos. También hacen falta uno o dos huevos, según la cantidad de pasta, queso rallado, sal, pimienta y un poco de aceite.
El primer paso consiste en colocar los fideos en un recipiente amplio y mezclarlos con los huevos, el queso rallado, una pizca de sal y pimienta. De manera opcional, se pueden sumar verduras salteadas, trocitos de jamón, queso en cubos u otros ingredientes disponibles.
Luego hay que calentar un chorrito de aceite en una sartén antiadherente a fuego medio y distribuirlo para evitar que la preparación se pegue. La mezcla se vuelca en la sartén, se acomoda con una espátula y se presiona suavemente para compactarla y darle una forma pareja.
La tortilla debe cocinarse durante unos minutos, hasta que la base quede firme y dorada. Para darla vuelta, se puede usar un plato o una tapa, y después se cocina el otro lado hasta que ambos estén crocantes y el huevo bien cocido.
Una vez retirada del fuego, la preparación se puede cortar en porciones y servir directamente. Los ingredientes adicionales permiten modificar el sabor según las preferencias y lo que haya disponible en casa.