La imagen mostró al mandatario estadounidense detrás de las rejas y apareció junto con consignas de venganza, mientras Estados Unidos bombardeaba la isla de Qeshm.
Una valla publicitaria instalada en la plaza Enghelab, en Teherán, mostró a Donald Trump detrás de las rejas junto a la frase “Mataremos a Trump”. La exhibición se realizó durante la jornada de elecciones de medio término en Estados Unidos.
La colocación del cartel coincidió con una concentración en la que se observaron banderas rojas y pancartas con consignas como “Habrá sangre”. Los manifestantes reclamaron represalias por la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei, asesinado el 28 de febrero durante los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel que desencadenaron la guerra.
Otra imagen de grandes dimensiones presentó a Trump junto al vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, con los rostros ensangrentados y la ropa desgarrada. En Tajrish, al norte de la capital iraní, una exposición al aire libre también mostró pinturas del mandatario estadounidense en escenas violentas.
En los comicios de este martes se vota la renovación de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y de aproximadamente un tercio del Senado. La guerra con Irán, el aumento del costo de vida y el encarecimiento de los combustibles son señalados como factores de desgaste para la Casa Blanca. Un relevamiento de AP citado por LA NACION ubicó la aprobación de Trump en torno al 35%, mientras que cerca de una cuarta parte de los estadounidenses respaldaba su gestión de la economía.
Horas antes de la apertura de las urnas, Estados Unidos realizó nuevos bombardeos sobre la isla iraní de Qeshm, ubicada en el estrecho de Ormuz. Las operaciones fueron reportadas por The Wall Street Journal y confirmadas por funcionarios estadounidenses a Reuters. Washington las definió como acciones defensivas para proteger a sus fuerzas y reducir la capacidad iraní de amenazar la navegación.
Qeshm cuenta con instalaciones militares, una base naval y estructuras subterráneas vinculadas al sistema de misiles iraní. El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, afirmó que la agresión contra su país continuaba y que Irán permanecía en estado de guerra. “Estamos preparados para cualquier escenario. Si Estados Unidos opta por un curso de acción diferente, Irán se tomará en serio su propia defensa”, declaró, según consignó la agencia ANSA.