Qué le pasa al cerebro mientras dormimos y por qué soñamos

El sueño se organiza en ciclos y etapas que intervienen en la memoria, el aprendizaje, la atención y la regulación de las emociones.

Durante la noche, el cerebro no deja de funcionar, aunque su actividad cambia respecto de la vigilia. El descanso transcurre mediante distintas etapas que se repiten en ciclos.

Mientras dormimos, el cerebro participa en la organización y conservación de la información. Por eso, una buena noche de sueño puede ayudar a recordar al día siguiente algo nuevo que se aprendió. El descanso también contribuye a mantener la atención y a regular las emociones durante las actividades cotidianas.

Los ciclos del sueño suelen durar entre 80 y 100 minutos, aunque su extensión puede variar. A lo largo de la noche se suceden distintas etapas y pueden producirse despertares breves que no siempre son recordados al día siguiente. En algunas fases el cuerpo alcanza un descanso profundo, mientras que en otras aumenta la actividad cerebral.

Los sueños pueden presentar personas conocidas, lugares extraños o situaciones imposibles. Suelen ser más vívidos durante el sueño REM, una etapa caracterizada por el movimiento rápido de los ojos debajo de los párpados. Los científicos todavía investigan por qué soñamos y qué función cumplen esas experiencias.

Durante el sueño REM, la mayoría de los músculos permanece temporalmente relajada. Ese mecanismo evita que muchos movimientos de los sueños se representen físicamente, por lo que una persona puede soñar que corre, salta o vuela mientras permanece quieta en la cama. En la infancia, dormir también resulta fundamental para el crecimiento y el desarrollo.

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