Elecciones de medio término en EEUU: Trump perdió apoyo y los demócratas avanzaron en el Congreso

Con el conteo todavía incompleto, el Partido Demócrata alcanzó al menos 54 bancas en el Senado y 232 en la Cámara baja. El resultado es presentado como un voto de castigo a la gestión presidencial más que como un mandato ideológico.

El Partido Republicano sufrió un fuerte retroceso en las elecciones de medio término de Estados Unidos, mientras Donald Trump quedó debilitado y finalizará su mandato con las dificultades propias de un “pato rengo”. Los demócratas obtuvieron al menos 54 bancas en el Senado, tres más que la mayoría, y 232 en la Cámara baja, 14 por encima de ese umbral. El avance legislativo fue el mayor para ese partido desde 1993.

Entre los resultados destacados estuvieron Kansas, que eligió al primer senador demócrata en 94 años, y Texas, que tendrá su primer gobernador demócrata en 38 años. En Maine, la representante del estado fue desplazada después de casi tres décadas en el cargo. Ohio e Iowa, donde los republicanos esperaban imponerse, también fueron mencionados entre las sorpresas, mientras que los resultados de las dos Carolinas todavía estaban pendientes y apuntaban a favor del Partido Republicano.

Michigan concentró buena parte de la atención. Abdul-El-Sayed desplazó al exsenador Mike Rogers con el 52,2% de los votos contra el 45,8%, cuando se había contabilizado el 93% de los sufragios, y se convirtió en el primer senador norteamericano de raíz musulmana. La diferencia se produjo pese a que Rogers había reunido u$s190,4 millones frente a los u$s146,1 millones de Abdul-El-Sayed y a las acusaciones de comunismo, simpatía por el terrorismo y antisemitismo lanzadas contra el candidato demócrata.

La participación estimada se ubicó entre 115 y 125 millones de votantes, aunque todavía no había cifras definitivas. De ese total, entre 60 y 68 millones corresponderían a los demócratas y entre 50 y 56 millones a los republicanos. En comparación con la elección presidencial de 2024, cuando Donald Trump obtuvo 77,3 millones de votos, el presidente habría perdido entre 21 y 27 millones de apoyos. El resultado podría constituir un récord histórico para una elección de medio término.

El desempeño demócrata no alcanza, según el análisis, para confirmar un giro de la sociedad estadounidense hacia la izquierda. La proporción de ciudadanos que se definen como liberales habría pasado del 25% histórico al 28%, de acuerdo con la última medición de Gallup, principalmente dentro del Partido Demócrata. Aunque el 43% tiene una imagen positiva del socialismo, la valoración favorable llega al 95% para las pequeñas empresas, al 77% para la libre empresa y al 55% para el capitalismo. De los entre 40 y 45 escaños sumados en la Cámara baja, solo cinco fueron ocupados por socialistas, y no hubo ninguno en el Senado.

El crecimiento de los votantes independientes aparece como otro factor central: según Gallup, representan el 45% de la población y votan de acuerdo con las circunstancias más que por una identificación partidaria o ideológica. En ese marco, el resultado es interpretado principalmente como una reacción de los ciudadanos a las promesas incumplidas de Trump, especialmente entre los latinos de Florida y Texas. La conclusión planteada es que perdió el presidente, mientras los demócratas deben evitar presentar el resultado como un mandato popular o ideológico.

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