Según el Ministerio de Defensa, además de mejorar la capacidad del Ejército, el flamante acuerdo militar busca profundizar la interoperabilidad con las Fuerzas Armadas estadounidenses.
La Argentina vuelve a poner los dólares sobre la mesa para comprarle equipamiento militar a Estados Unidos . Esta vez son 235 blindados Stryker , en una operación que el Ministerio de Defensa presenta como un salto en la modernización del Ejército, pero cuyo precio total todavía no informó.
Como referencia, los primeros ocho costaron US$ 20 millones por un paquete que incluía vehículos, repuestos, capacitación y asistencia técnica: unos US$ 2,5 millones por unidad. Si se repitiera ese promedio, los 235 nuevos rondarían los US$ 587,5 millones .
Mientras el Gobierno decide destinar cientos de millones de dólares a blindados, la vida cotidiana sigue apretando a millones de argentinos: familias endeudadas , salarios que no alcanzan, consumo en caída y un mercado laboral que no termina de recuperarse. Antes llegaron los 24 F-16 comprados a Dinamarca , una operación que se concretó porque Estados Unidos debía autorizar la transferencia de los aviones, al tratarse de material de origen estadounidense .
La discusión, entonces, no debería ser si las Fuerzas Armadas necesitan modernizarse.