La automotriz italiana obtuvo u$s495 millones de beneficio neto y elevó por segunda vez sus objetivos financieros para 2026, impulsada por las personalizaciones y los modelos exclusivos.
Ferrari cerró el tercer trimestre de 2026 con un beneficio neto de u$s495 millones, un 13% más que en el mismo período del año anterior. En esos tres meses entregó 3.368 vehículos, un 1% menos, pero sus ingresos netos crecieron un 7% hasta alcanzar los u$s2.180 millones.
El beneficio operativo (EBIT) llegó a u$s646 millones, con un margen del 29,7%, mientras que el beneficio por acción fue de u$s2,80, por encima de los u$s2,72 previstos por el consenso de analistas. El balance también registró beneficios por u$s865 millones, un margen del 39,7% y un avance interanual del 12%; a tipos de cambio constantes, el crecimiento fue del 20%. El flujo de caja libre industrial alcanzó los u$s652 millones, un 43% más.
La evolución estuvo acompañada por una mayor demanda de configuraciones personalizadas, materiales exclusivos, acabados especiales y componentes elegidos por los clientes. Ferrari señaló además la contribución del superdeportivo F80, de las versiones especiales de la familia 296 Speciale y de las divisiones Racing y Lifestyle. El consejero delegado, Benedetto Vigna, destacó que los compradores buscan convertir sus automóviles en productos únicos.
Entre enero y septiembre, la empresa entregó 10.170 unidades, 318 menos que un año antes. Las menores ventas en América y en China, Hong Kong y Taiwán incidieron en ese resultado. Aun así, los ingresos acumulados se aproximaron a u$s6.555 millones, un 6% más interanual, y el beneficio neto llegó a u$s1.503 millones, con un crecimiento del 7%.
Ferrari elevó por segunda vez sus previsiones para 2026. Ahora espera ingresos netos por u$s8.798 millones, un beneficio ajustado de al menos u$s3.450 millones, una ganancia operativa mínima de u$s2.628 millones y un beneficio diluido ajustado por acción de por lo menos u$s11,32. También proyecta un flujo de caja libre industrial de hasta u$s1.894 millones. La revisión fue atribuida al aumento de las personalizaciones, a un impacto cambiario menor al previsto después de las coberturas y al segundo puesto obtenido en el Campeonato Mundial de Fórmula 1.
La cartera de pedidos se extiende hasta 2028 y la compañía prevé presentar dos modelos antes de terminar 2026. El Ferrari Luce, su primer automóvil completamente eléctrico, ya comenzó su producción y tendrá sus primeras entregas en el cuarto trimestre de 2026; las asignaciones para 2027 están completamente vendidas. En el mercado bursátil, las acciones habían subido un 4% tras la presentación de resultados, aunque luego llegaron a retroceder alrededor de un 2% y previamente habían caído un 3,46% en las operaciones anteriores a la apertura de Wall Street.