El metal llegó a subir 2,1% y se acercó a los u$s4.150 por onza este jueves 5 de noviembre, favorecido por la caída del dólar y de los rendimientos de los bonos del Tesoro.
El oro volvió a ubicarse por encima de los u$s4.100 por onza este jueves 5 de noviembre, luego de la contundente victoria del Partido Demócrata en las elecciones legislativas de Estados Unidos. El resultado modificó las expectativas de los inversores sobre el margen de maniobra económico del presidente Donald Trump.
El metal precioso llegó a avanzar 2,1% hasta cerca de los u$s4.146 por onza, aunque después moderó la suba y se ubicó en u$s4.129. El oro al contado registraba un incremento del 1,9% y cotizaba a u$s4.139,29 por onza. En paralelo, el índice Bloomberg Dollar Spot retrocedía 0,2%, luego de haber caído 0,4% durante la sesión previa.
La victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso impulsó una revisión de las perspectivas sobre la política fiscal de Washington. Los inversores evalúan ahora si la nueva composición legislativa podría dificultar el avance de parte de la agenda económica de la administración republicana. En ese contexto, también disminuyeron los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, un movimiento que favoreció al oro porque reduce el costo de oportunidad de mantener un activo que no paga intereses.
La baja del dólar también contribuyó a la recuperación, ya que abarata el metal para quienes operan con otras monedas. Christopher Wong, estratega de Oversea-Chinese Banking Corp., señaló que la reacción de los mercados responde principalmente a las expectativas y no necesariamente a cambios concretos en la política económica de Estados Unidos. Según el especialista, los inversores intentan anticipar el impacto del nuevo escenario político sobre las tasas de interés y las condiciones financieras.
Otro elemento favorable fue la caída de los precios internacionales del petróleo. Los futuros del Brent profundizaron sus pérdidas después de perforar el miércoles los u$s100 por barril por primera vez desde principios de octubre, luego de que Trump restara importancia a la posibilidad de nuevos ataques contra Irán. Una energía más barata podría moderar las presiones inflacionarias y reducir la necesidad de que la Reserva Federal mantenga tasas elevadas durante más tiempo.
Wong advirtió, sin embargo, que todavía es prematuro anticipar una recuperación sostenida del oro. El metal acumula una caída superior al 20% desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, a fines de febrero. Desde Oversea-Chinese Banking Corp. mantienen una perspectiva cautelosamente optimista y consideran que un repunte duradero dependerá de una moderación adicional de las expectativas de endurecimiento monetario de la Fed y de nuevas bajas en los rendimientos reales de los bonos estadounidenses. Los inversores también seguirán el informe de empleo de Estados Unidos, previsto para este viernes. En tanto, la plata subió 1,7%, hasta los u$s53,11 por onza, mientras que el platino y el paladio también operaron en alza.