El cierre de su filial tecnológica ITTI en Buenos Aires también interrumpió pagos y operaciones electrónicas en zonas fronterizas del Noreste Argentino.
La quiebra del grupo económico paraguayo Ueno Bank tuvo consecuencias directas en Argentina con el cierre repentino de ITTI, la firma tecnológica que brindaba soporte operativo al banco desde Buenos Aires.
Más de 1.000 trabajadores quedaron sin empleo tras el cese de actividades. Los afectados denunciaron que los directivos interrumpieron las comunicaciones, suspendieron las operaciones sin aviso y no abonaron el último sueldo ni las indemnizaciones.
Fundada en Paraguay en 2004, ITTI desarrolló software financiero y se convirtió en uno de los principales soportes tecnológicos del sector regional. La compañía integra el Grupo Vázquez, al que también pertenece Ueno Bank, que era su principal cliente. Guillermo Vázquez ocupa la vicepresidencia de ITTI y forma parte de la conducción del banco.
En la sede porteña se concentraban equipos de desarrollo, experiencia de producto y ciberseguridad de Ueno Bank. Según había detallado el presidente de ITTI, César Astigarraga, la operación argentina reunía a unos 850 desarrolladores.
La crisis también afectó al comercio fronterizo del Noreste Argentino, con especial impacto en Misiones y Formosa. La suspensión de las plataformas electrónicas y de las tarjetas de Ueno Bank interrumpió transacciones en el paso entre Posadas y Encarnación, utilizado diariamente por unas 15.000 personas, y redujo la liquidez en el cruce Clorinda-Puerto José Falcón. Comerciantes señalaron que el banco procesaba hasta dos de cada tres operaciones electrónicas en multitiendas fronterizas.
El Banco Central del Paraguay intervino la entidad luego de comprobar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo legal. El episodio derivó en la renuncia del titular del organismo, Carlos Carvallo, y en un pedido de juicio político presentado por 35 legisladores opositores contra el presidente paraguayo Santiago Peña, a quien se le atribuye haber sido accionista de la firma hasta 2025.