El sobrino de Jair Bolsonaro vive en Puerto Iguazú desde hace más de un año y medio y aseguró que cerca de 300 personas recibieron asilo político en Argentina.
Léo Índio, cuyo nombre es Leonardo Rodrigues de Jesús, se encuentra asilado en Puerto Iguazú tras salir de Brasil, donde tiene un pedido de detención y está acusado de participar en el intento de golpe de Estado de 2023 en Brasilia. En una entrevista exclusiva con Crónica TV, contó cómo llegó a Misiones y se refirió a su situación actual.
El sobrino de Jair Bolsonaro y primo del excandidato presidencial Flávio Bolsonaro explicó que solicitó formalmente refugio político ante la Comisión Nacional para los Refugiados (Conari). Según relató, presentó una carta escrita de su puño y letra en la que expuso situaciones de persecución política en Brasil.
Durante la entrevista, sostuvo que alrededor de 300 personas tienen asilo político concedido por el gobierno de Javier Milei en el país y que un centenar de ellas se encuentra en la ciudad misionera. También señaló que el carácter temporal del asilo les impide obtener un DNI para acceder a empleos formales.
“Mi llamado es que consigamos ese asilo permanente y las documentaciones necesarias para que las personas logren tener un trabajo fijo, un vínculo, para que se puedan echar raíces aquí”, pidió Léo Índio. Dijo que los asilados se mantienen con trabajos personales, como tareas de seguridad, venta de almuerzos y comercialización de productos en la calle.
Respecto de las acusaciones vinculadas con los hechos del 8 de enero en Brasilia, rechazó haber participado en actos de vandalismo. Afirmó que la prueba que lo vincula con la supuesta trama golpista es una selfie tomada en la Plaza de los Tres Poderes y sostuvo que no existen imágenes suyas destruyendo edificios públicos.
También aseguró que la Policía Federal revisó su pasaporte, su visa y sus teléfonos celulares sin encontrar pruebas válidas. Según su relato, las manifestaciones de la derecha fueron pacíficas y los daños fueron provocados por personas infiltradas. Además, afirmó que hay cuatro brasileños presos en Buenos Aires por el mismo proceso, por decisión de un juez federal al que vinculó con Alexandre Moraes, del Supremo Tribunal Federal de Brasil.