Mariano Llinás reconstruye a Borges en una película de cinco horas y media

La biografía cinematográfica parte de una colección de manuscritos, cartas y objetos reunida por Nicolás Helft, y combina documentos, viajes e hipótesis sobre la vida y la obra del escritor.

“Biografía de Jorge Luis Borges”, dirigida por Mariano Llinás, llegó a la Argentina después de su paso por festivales internacionales como los de Venecia, Toronto y Nueva York. La película dura cinco horas y media y propone reconstruir al escritor a partir de materiales documentales, recorridos por distintos lugares y conjeturas que mantienen abiertas varias interpretaciones.

El punto de partida fue la colección particular de Nicolás Helft, vendida en su totalidad a la fundación estadounidense ISLAA (Institute for Studies on Latin American Art). El conjunto incluye manuscritos, entre ellos el de “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, dibujos, cartas, retratos, recortes y documentos vinculados con Elsa Astete Millán, la primera esposa de Borges. El estudioso argentino Ernesto Montequín, curador de la colección, participa de la película junto con Llinás.

Durante el diálogo sobre el film, Llinás explicó que la relación entre Borges y Adolfo Bioy Casares funciona como una réplica de la dupla formada por Samuel Johnson y James Boswell. Según su lectura, Bioy pudo haber pensado sus diarios como una futura biografía de Borges, mientras que el propio Borges habría advertido esa operación y hasta imaginado cómo sería contado después de su muerte. Esa posibilidad organiza una película construida, según el director, como una nueva capa biográfica.

Entre los enigmas examinados aparecen unos dibujos de tigres atribuidos a Borges niño, aunque uno de ellos lleva el nombre de Bioy Casares y la referencia “Rincón Viejo, Pardo”, la estancia de la familia Bioy. La investigación también recorre Masoller, en la frontera entre Uruguay y Brasil, en busca de un almacén relacionado con “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, y otros espacios vinculados con la geografía literaria de Borges. En ese recorrido, los realizadores aceptan que las hipótesis pueden no confirmarse.

La película aborda además el distanciamiento entre Borges y Macedonio Fernández, el supuesto traslado del escritor a un puesto de inspector de aves de corral durante el primer gobierno peronista y una posible relación entre “Los muchachos”, proyecto narrativo inconcluso cuyos materiales están en la colección, y “Invasión”, el film de Hugo Santiago con guion de Borges y Bioy. Llinás sostuvo que el resultado busca compartir el asombro con el espectador y evitar presentar como certezas hechos que permanecen en el terreno de la conjetura.

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