La maniobra incluía perfiles falsos, amenazas contra familiares y pedidos de dinero. Una víctima transfirió $200.000 y dos mujeres fueron detenidas por recibir los pagos.
Una investigación por extorsión y amenazas permitió identificar a tres internos de cárceles bonaerenses acusados de contactar a hombres que habían consultado perfiles de una página de servicios sexuales. Según la pesquisa, les reclamaban transferencias y los intimidaban con referencias a sus familias, sus domicilios y supuestas sanciones económicas.
Los investigadores establecieron que los acusados utilizaban perfiles falsos para obtener datos de posibles víctimas. Luego, las contactaban y exigían dinero, incluso cuando no se había concretado ningún encuentro. En uno de los casos, un hombre que se presentaba como “Carlos González” reclamó un pago y advirtió: “¿No querés que vaya la gente de cobranza a tu casa?”.
Las amenazas quedaron registradas en audios incorporados al expediente. “Pensá en tu familia”, se escucha decir a uno de los extorsionadores en una de las comunicaciones. También se mencionó una presunta multa de $3 millones y un pago pendiente de 50, mientras que la víctima recibió llamadas durante julio y transfirió 200.000 pesos antes de denunciar.
La DDI del distrito analizó comunicaciones, tarjetas SIM, impactos de antenas telefónicas, consumo de datos y movimientos de las cuentas que recibían las transferencias. Con esa información, el fiscal Ignacio Torrigino, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N°19, solicitó seis allanamientos, autorizados por la jueza Laura Ninni, del Juzgado de Garantías N°6. En los operativos fueron secuestrados cinco teléfonos celulares.
Los acusados identificados son Lucas Aguirre Pérez, de 23 años, alojado en la Unidad Carcelaria N°30; Mauro Leonel Fretes Martínez, de 41, detenido en la Unidad N°23; y Rolando Robustiano Lescano, de 61, alojado en la Unidad N°43. De acuerdo con la investigación, Fretes Martínez creaba los perfiles falsos y captaba a las víctimas, mientras que Aguirre Pérez y Lescano realizaban las extorsiones y recibían las transferencias.
Los procedimientos también derivaron en la detención de Marina Soledad Cheveste, de 45 años, y de otra mujer de 42, señaladas como receptoras de los pagos. La segunda recuperó la libertad tras cumplir los recaudos legales y deberá ser indagada en las próximas horas. La causa está caratulada como extorsión, encubrimiento agravado y amenazas, y continúa para determinar las responsabilidades de cada acusado.