La entidad mantuvo su recomendación tras la caída de los papeles luego de las elecciones legislativas de Estados Unidos y calculó un potencial de suba cercano al 90%.
Deutsche Bank mantuvo su recomendación de compra para las acciones de SpaceX y estableció un precio objetivo de u$s250 por acción. La entidad consideró que los temores políticos y regulatorios que provocaron la baja no alteran las perspectivas de crecimiento de la compañía de Elon Musk.
Los papeles habían retrocedido un 3,81% el miércoles 4 de noviembre, hasta los u$s135,92, y perdieron casi un 10% adicional durante la rueda del jueves 5. El viernes comenzaron a recuperar parte del terreno, con cotizaciones cercanas a entre u$s130 y u$s135. Frente a esos valores, el objetivo fijado por Deutsche Bank implica un potencial de suba cercano al 90%.
El analista Edison Yu sostuvo que la caída reciente representa una oportunidad para los inversores. Uno de los factores que presionó a las acciones fue la preocupación por una posible represalia política contra Musk, quien respaldó financieramente a candidatos republicanos durante las elecciones.
Deutsche Bank evaluó que el margen de acción del Congreso para perjudicar a SpaceX es limitado, debido a que una parte importante de sus contratos depende de organismos del Poder Ejecutivo, entre ellos la NASA, la Fuerza Espacial estadounidense y la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO). También señaló que no existen alternativas comerciales capaces de sustituir con facilidad los servicios de la empresa, por lo que un eventual recorte de financiamiento podría afectar los propios intereses estratégicos de Estados Unidos.
La entidad también analizó el riesgo de que las nuevas autoridades de Texas restrinjan la expansión de los centros de datos. Según su evaluación, la mayor parte de la capacidad informática que SpaceX proyecta desarrollar estará fuera de ese estado durante 2027, con una infraestructura estimada de entre 8 y 10 gigavatios.
Otro argumento favorable está vinculado con el negocio de inteligencia artificial y la división de computación en la nube, que alquila capacidad de procesamiento a terceros. Deutsche Bank estimó que esta actividad podría superar los u$s200.000 millones de ingresos recurrentes anuales hacia fines de 2027. Además, los contratos de neocloud de SpaceX pueden cancelarse con 90 días de anticipación, lo que permitiría a la compañía aprovechar eventuales aumentos de precios en el mercado.