La Fiscalía de Género de Tigre analiza la causa por presuntas lesiones leves, mientras rige una restricción de acercamiento durante 45 días.
La Fiscalía estaría evaluando solicitar la detención de Mauro Icardi luego de que Wanda Nara ampliara su declaración ante la Justicia por el episodio ocurrido en Nordelta. La información fue difundida por Yanina Latorre, quien afirmó en sus historias de Instagram que recibió novedades directamente desde el juzgado: “Me dicen de adentro, que todo indicaría que lo detienen”.
El juez Orlando Abel Díaz dispuso que el futbolista no se acerque a su hija mayor a menos de 100 metros ni a 300 metros de su domicilio o de cualquier lugar en el que ella se encuentre. La medida rige durante 45 días corridos e incluye la prohibición de comunicarse con la niña por cualquier medio, incluso a través de terceras personas. Un incumplimiento podría derivar en una imputación por desobediencia.
El hecho investigado ocurrió el viernes en el barrio privado La Isla, en Nordelta, luego de un llamado al 911 por una posible situación de violencia infantil. Según el acta policial difundida en el programa de Yanina Latorre, los efectivos llegaron cerca de las 17. La niña, de 11 años, habría salido de la vivienda llorando y en medias, y manifestó que su padre la había golpeado y amenazado.
La menor también dijo tener molestias en la cabeza y en la rodilla izquierda. Una médica del servicio de emergencias de Tigre no detectó heridas de gravedad, aunque recomendó una radiografía por un traumatismo leve. Nara permaneció más de cuatro horas en la comisaría y pidió que su hija declarara mediante una cámara Gesell.
De acuerdo con lo difundido por Latorre, el conflicto habría comenzado cuando Icardi retiró a sus hijas del colegio y la niña de 11 años se resistió a acompañarlo. La licenciada Mattera, del Ministerio Público Tutelar, habría solicitado la restitución de las menores, pero el pedido no prosperó. Icardi sostuvo que la discusión se originó porque no autorizó a su hija a asistir a una reunión con amigos y rechazó las acusaciones. Además, se negó a entregar la mochila y el celular de la niña ante el requerimiento policial.
La investigación quedó en manos de la UFI de Género de Tigre, bajo la calificación provisoria de presuntas lesiones leves. También se dispuso asistencia municipal para la menor y la intervención de la Asesoría de Menores. A su vez, se sorteará un Juzgado de Familia para abordar cuestiones vinculadas con la guarda, la custodia, los alimentos y el régimen de comunicación.