Durante una misa en la Catedral Basílica de Florida, el Papa convocó a padres, madres y abuelos a acercarse a quienes se alejaron de la Iglesia y anunció que depositaría una Rosa de Oro ante la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres.
El papa León XIV llamó a las familias uruguayas a transmitir la fe a las nuevas generaciones y a recuperar el contacto con las personas que se alejaron de la Iglesia. Lo hizo durante la misa celebrada en la Catedral Basílica de Florida, la última que encabezó en Uruguay antes de partir hacia la Argentina.
“Uruguay, hay que ponerse en camino. Hay que entrar de nuevo en las casas. Hay que acercarse a las personas, escuchar sus preguntas y llevarles a Cristo”, expresó el Pontífice. También advirtió que no alcanza con esperar que quienes perdieron el vínculo con la religión regresen por iniciativa propia.
León XIV destacó el papel de los adultos como ejemplo para los jóvenes y pidió a padres y abuelos que recen, se acerquen a los sacramentos y expresen sus valores mediante sus acciones. “Un hijo aprende mucho al ver que su padre puede arrodillarse ante Dios, sin sentirse menos hombre por eso”, afirmó. Además, los exhortó a tratar con respeto a sus esposas, pedir perdón y “vivir con honradez”.
Al dirigirse especialmente a madres y abuelas, evocó a Santa Mónica como ejemplo de perseverancia y confianza en Dios. “No se cansen de transmitir la fe. Prediquen con su vida y también con su palabra”, manifestó, y pidió actuar “con paciencia, sin dureza y sin desaliento” cuando los hijos u otros familiares parezcan distanciarse de la Iglesia. También mencionó a San José como modelo para acompañar la formación de Jesús.
Durante la celebración, el Papa saludó a quienes viajaron hasta Florida y afirmó: “Vengo como peregrino para compartir la fe y el cariño”. La Virgen de los Treinta y Tres ocupó un lugar central en la ceremonia: León XIV recordó el vínculo histórico de los uruguayos con esa advocación y anunció que depositaría una Rosa de Oro ante su imagen.
Antes de finalizar la misa, rezó: “A María, capitana y guía de este pueblo, quiero consagrar de nuevo esta nación, confiar a su amparo esta tierra y a cuantos viven en ella”. También pidió que Uruguay permanezca protegido de todo aquello que pueda alejarlo de Cristo y sostuvo: “Hay puertas que ustedes no pueden abrir, pero Dios sí”.