Alemania respaldó cuatro principios para avanzar hacia un acuerdo de paz y reclamó la participación directa de los países europeos, además del consenso dentro de la OTAN.
Rusia, Ucrania y Estados Unidos iniciarán el martes 10 de noviembre nuevas conversaciones trilaterales en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, con el objetivo de buscar una salida al conflicto.
El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció la fecha durante una reunión operativa con integrantes permanentes del Consejo de Seguridad de Rusia. También agradeció a las autoridades emiratíes por recibir a las delegaciones y facilitar el encuentro.
El gobierno alemán informó que comparte con Estados Unidos cuatro principios para encaminar una solución pacífica. La guerra debería terminar antes de discutir el futuro del sistema de seguridad europeo y cualquier entendimiento tendría que integrarse en un acuerdo general, en lugar de avanzar mediante resoluciones aisladas.
Los otros dos puntos planteados por Alemania son la necesidad de alcanzar un consenso entre los integrantes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la participación directa de los países europeos en las negociaciones sobre la paz en Ucrania y la seguridad del continente.
El portavoz del Ejecutivo alemán, Stefan Kornelius, sostuvo el viernes en una conferencia de prensa en Berlín que Europa debe estar presente en las conversaciones porque las consecuencias del conflicto y las decisiones vinculadas con su seguridad afectan directamente a la región. Ese mismo día, el canciller Friedrich Merz habló por teléfono con el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre las gestiones diplomáticas.
La delegación rusa mencionada por Putin incluye al asesor presidencial Vladímir Medinski, al subjefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas, Ígor Kostiukov, al asesor presidencial Yuri Ushakov y a los viceministros de Asuntos Exteriores Mijaíl Galuzin y Serguéi Riabkov. El enviado especial de Trump, Steve Witkoff, señaló que la agenda contemplará garantías de seguridad, medidas para reducir la escalada militar, cuestiones humanitarias y pasos hacia un eventual acuerdo de paz.