Durante su mensaje en el Palacio Libertad, el Papa repasó expresiones culturales del país y valoró la diversidad de sus orígenes.
León XIV afirmó que la identidad argentina se formó a partir de personas nacidas en el país, inmigrantes y pueblos originarios cuya presencia precede al nacimiento de la nación. Según describió, de ese encuentro surgió «un pueblo que ha sabido abrir sus puertas, hacer espacio a quien llegaba» y mantener la capacidad de levantarse en los momentos difíciles.
El Papa pronunció esas palabras ante autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático, durante un tramo de su discurso dedicado a la cultura y la herencia común. También señaló que la fe cristiana está profundamente arraigada en la memoria del país y continúa viva en millones de argentinos.
Entre las expresiones culturales que mencionó estuvieron el Martín Fierro, de José Hernández; Jorge Luis Borges y otros escritores que, según sostuvo, enriquecieron la lengua española con acentos rioplatenses. Además, incluyó el teatro, la música y las tradiciones del interior.
León XIV definió al tango como una manifestación nacida del encuentro entre barrios, puertos y procedencias diversas. También se refirió al mate compartido, al que describió como un gesto capaz de transformar una pausa en una ocasión de conversación y cercanía.
Hacia el cierre de esa parte del mensaje, evocó a Carlos Gardel para señalar que la vida es breve, aunque perdura el bien que cada generación logra custodiar y transmitir. En ese marco, sostuvo que la cultura ofrece algunas de las manifestaciones más características de la herencia recibida.